Rusia desconecta a quienes cruzan su frontera: nueva táctica para frenar drones ucranianos

Entrar a Rusia ahora conlleva el riesgo real de quedarse sin internet móvil, una medida que comenzó a aplicarse desde el 10 de noviembre y que forma parte del nuevo enfoque del Kremlin para blindar sus redes en pleno conflicto con Ucrania. Según el Ministerio de Desarrollo Digital, el sistema busca verificar que las tarjetas SIM que ingresan al país pertenecen a usuarios reales y no a dispositivos utilizados con fines militares o de vigilancia.

El mecanismo se activa cuando una tarjeta rusa vuelve a conectarse a la red tras pasar más de 72 horas inactiva o luego de un periodo en roaming. Durante esa comprobación, el acceso a datos móviles y el envío de SMS queda suspendido temporalmente. Las autoridades insisten en que no se trata de un error del operador, sino de un protocolo deliberado antes de restablecer el servicio.

Para las tarjetas SIM extranjeras, el procedimiento es aún más estricto. Apenas se conectan a la red rusa, quedan bloqueadas hasta que el usuario realice una verificación. Los viajeros reciben un SMS con un enlace a un captcha o, si lo prefieren, pueden llamar al operador para confirmar sus datos. Solo entonces se reactivan las funciones normales.

La razón detrás de esta política está directamente vinculada al uso de drones en la guerra. Moscú sostiene que algunas incursiones ucranianas emplean tarjetas SIM con acceso a redes móviles para navegación o control. Precedentes como la operación ucraniana “Spider’s Web”, documentada por el CSIS, muestran que ciertos drones pueden operar con tecnología 4G/LTE, integrando las redes móviles como parte de su sistema de vuelo.

No obstante, el impacto real de estas restricciones es difícil de medir. Los análisis coinciden en que el funcionamiento de los drones varía según el modelo y la misión, y que muchos tienen alta autonomía sin depender necesariamente de conectividad constante. Con ello, el bloqueo temporal de SIM se convierte en una herramienta más dentro de un mosaico mucho más amplio de medidas defensivas adoptadas por Rusia.

Mientras tanto, los usuarios comunes se enfrentan a interrupciones que pueden resultar inesperadas. En zonas fronterizas, donde el teléfono puede conectarse automáticamente a redes extranjeras, estas restricciones se activan incluso sin que el viajero cruce físicamente la línea fronteriza. Las autoridades recomiendan configurar la selección de red en modo manual para evitar cortes involuntarios.

Recuperar el servicio depende de seguir el proceso indicado por los operadores, sumando una nueva barrera burocrática para residentes y visitantes. Lo que para Rusia es una estrategia de seguridad digital, para miles de usuarios supone enfrentarse a un sistema que limita su conectividad en un contexto geopolítico cada vez más tenso.

Vía: Xataka

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