
El gobierno del presidente Rodrigo Paz empieza a conformar un equipo que recuerda al periodo transitorio de Jeanine Áñez y, paralelamente, refuerza su vínculo político con Samuel Doria Medina. En los últimos días, dos exautoridades del interinato de 2019 y figuras cercanas a Unidad Nacional fueron incorporadas al nuevo gabinete ampliado.

Wilson Santamaría y Julio Héctor Linares, ambos con trayectoria en el gobierno de Áñez, retornaron al Ejecutivo con cargos estratégicos. Santamaría fue posesionado como viceministro de Coordinación Legislativa, despacho creado por la actual administración, mientras que Linares asumió el Viceministerio de Coordinación de la Gestión Pública tras su paso por la Alcaldía de La Paz.

Santamaría, exdiputado de Unidad Demócrata y viceministro nombrado por Arturo Murillo, llega al nuevo cargo pese a haber sido investigado en el caso “Respiradores”, en el que pudo defenderse en libertad. Ahora trabajará bajo la línea del Ministerio de la Presidencia, encabezado por José Luis Lupo, excandidato a la vicepresidencia por la alianza de Samuel Doria Medina en 2025.
Linares, por su parte, destacó en su posesión que su misión será actuar como un “gran gerente del Estado”, garantizando seguimiento y eficiencia en la administración pública. También confirmó que el Viceministerio de Comunicación será transformado en una Dirección, con la premisa de informar y no hacer propaganda, una señal de reestructuración interna en materia comunicacional.
La influencia de Doria Medina en el nuevo gobierno se mantiene firme. A la estructura estatal se incorporó también la exsenadora Andrea Barrientos, antigua candidata de Unidad, quien asumió el Viceministerio de Autonomías. La autoridad aseguró que impulsará una distribución equitativa de recursos entre el nivel central y las regiones, bajo el principio del “50-50” como una nueva visión de Estado.

El cuarto viceministro que se suma al equipo de Paz es René Flores Trujillo, dirigente de Primero la Gente en Santa Cruz, quien encabezará el Viceministerio de Coordinación con Movimientos Sociales y Sociedad Civil. Su incorporación responde al interés del gobierno de abrir canales más amplios con sectores organizados.
Finalmente, el Ministerio de Minería y Metalurgia ya tiene a Marco Antonio Calderón de la Barca como nueva autoridad al mando. El presidente Paz anticipó que enfrentará retos complejos, especialmente la elaboración de una nueva Ley de Minería moderna y alineada con la visión internacional que la actual administración pretende proyectar para Bolivia.

