
El legislador José Luis Porcel informó que la Cámara de Diputados inició el tratamiento de tres proyectos de ley de préstamo, además del Presupuesto General del Estado (PGE).


Sin embargo, en la última sesión solo se avanzó en el debate del crédito de 100 millones de dólares otorgado por la agencia japonesa JICA, destinado a cubrir gastos emergentes relacionados con la pandemia, como la compra de insumos y medicamentos. Este análisis continuará el lunes, cuando también se aborden los dos préstamos restantes.
Porcel detalló que uno de los créditos pendientes corresponde a un financiamiento del BID por 30 millones de dólares para la construcción de un parque lineal entre La Paz y El Alto.

El otro es un préstamo de la CAF por 550 millones de dólares, catalogado como de “libre disponibilidad”, aunque explicó que en realidad estaría destinado principalmente a cubrir costos de importación de combustible y obligaciones de la deuda externa, en un contexto en el que ya se perciben señales de escasez de carburantes en el país.
Respecto al Presupuesto General del Estado, el legislador señaló que el documento presentado es prácticamente el mismo que dejó la anterior administración del MAS. Por ello, solicitaron ajustes, pero el Órgano Ejecutivo pidió una prórroga hasta el 28 de febrero para presentar una reformulación. Porcel anticipó que el debate del lunes podría incluir la exposición detallada del destino de los recursos, un punto que será decisivo para su aprobación.

El diputado sostuvo que Bolivia necesita una inyección urgente de divisas para fortalecer las Reservas Internacionales y evitar un eventual default si no se cumplen los pagos de la deuda externa. Reconoció las críticas al crédito de libre disponibilidad, pero recordó que el Ministerio explicó que existen compromisos previos relacionados con la compra de combustibles y que el gobierno actual también amplió líneas de crédito para este fin, debido a la alta deuda heredada en esta materia.
Porcel advirtió que la falta de combustible ya genera nuevamente filas y malestar social, por lo que insistió en que el país requiere recursos frescos, siempre con la condición de que el Ejecutivo presente descargos claros y transparentes ante la Asamblea y la población. Subrayó que es fundamental que los ciudadanos conozcan cómo se utilizan los fondos públicos, evitando prácticas opacas del pasado.
Finalmente, expresó que, dejando de lado posiciones partidarias, Bolivia necesita estabilidad y dólares para sostener el tipo de cambio. Consideró que es momento de sumar esfuerzos y que, a partir del próximo mes, el gobierno debe comprometerse a una gestión más estricta, honesta y transparente, actuando siempre de cara al pueblo.
