
El exministro de Gobierno, Carlos Romero, encendió las alarmas al advertir que Bolivia atraviesa una situación crítica frente al narcotráfico y la violencia ligada al crimen organizado. En declaraciones al programa Que No Me Pierda (QNMP), afirmó que, a diferencia de lo que sostiene el actual Gobierno, en el país operan activamente cárteles, clanes familiares y mafias internacionales.


Romero aseguró que Bolivia se ha transformado en un “hub” estratégico del narcotráfico, no solo como centro de producción y procesamiento de droga, sino también como punto de tránsito hacia otros países. “Este fenómeno se consolidó ante el descuido de las autoridades, que dejaron de ejercer presión en ciertas áreas, facilitando la entrada de mafias extranjeras”, sostuvo.
El exministro detalló que los grupos delictivos que operan en Bolivia no son homogéneos. Según dijo, además de los cárteles tradicionales, existen clanes familiares que controlan territorios y que, en conjunto con mafias internacionales, han configurado un escenario más complejo. Puso como ejemplo a la mafia albanesa instalada en Ecuador y a las mafias bálticas, que —según sus hipótesis— estarían detrás de los recientes casos de sicariato en Santa Cruz.
En esa línea, Romero vinculó la ola de asesinatos selectivos y hechos violentos en la región oriental con la presencia de estas estructuras criminales transnacionales. Explicó que el debilitamiento del aparato de seguridad interna, sumado a la falta de coordinación estatal, ha dejado a la población expuesta a un fenómeno que ya trasciende fronteras.
El exministro advirtió que Bolivia no podrá enfrentar este problema de manera aislada y que se requiere cooperación internacional. “Mientras en Bolivia tengamos debilitado todo el aparato de seguridad, la situación es triste y este problema no lo vamos a poder enfrentar solos”, dijo.

Finalmente, Romero planteó la necesidad de reforzar la lucha contra el narcotráfico con la presencia de policías extranjeros, que trabajen de manera conjunta con las fuerzas nacionales. Según su visión, solo con un esfuerzo coordinado y especializado se podrá contener la expansión de cárteles y mafias que han encontrado en Bolivia un terreno fértil para sus operaciones.
Vía: Red UNO
