
La investigación sobre la presencia en Bolivia de Sérgio Luiz de Freitas Filho, alias Mijão, máximo jefe del Primer Comando Capital (PCC), tomó un nuevo rumbo tras los allanamientos ejecutados por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) en varias lujosas viviendas de Santa Cruz. Estas propiedades habrían sido habitadas por el narcotraficante brasileño durante la última década, según reveló un reportaje de la cadena O Globo de Brasil.

El director nacional de la Felcn, coronel Ángel Morales, informó que los operativos se realizaron luego de que el reportaje identificara seis mansiones vinculadas a Mijão, una de ellas con un alquiler cercano a los 5.000 dólares mensuales. En algunos casos, los actuales propietarios no guardan relación con el capo, pero la investigación busca determinar si efectivamente residió allí.

Morales indicó que la pesquisa se desarrolla en coordinación con la Policía Federal de Brasil y que la información difundida por medios internacionales comenzó a procesarse recién la semana pasada. “No olvidemos que se trata de un narcotraficante de alto perfil”, sostuvo, al anticipar que, de confirmarse los nexos con los inmuebles, se solicitarán nuevas órdenes judiciales.
El coronel también advirtió que la Felcn investigará a posibles efectivos policiales que hubieran brindado protección a Mijão, tal como sugiere la investigación de Globo. Estas denuncias reavivan cuestionamientos sobre la infiltración del narcotráfico en instituciones de seguridad bolivianas.
Por su parte, el director nacional de Interpol Bolivia, coronel Juan Carlos Bazoalto Torrez, confirmó que la notificación roja contra Mijão fue emitida el 4 de julio. Sin embargo, precisó que no se registran ingresos ni salidas del capo en el sistema migratorio, por lo que se solicitó a Brasil información complementaria y un mandamiento de detención preventiva con fines de extradición.

El caso vuelve a poner a Santa Cruz en la mira como supuesto centro de operaciones y refugio de cabecillas del PCC. En el pasado, la ciudad ya fue escenario de detenciones y enfrentamientos de líderes de la organización criminal, lo que refuerza las sospechas de que la capital cruceña se convirtió en un bastión estratégico para esta estructura delictiva transnacional.
Vía: El Deber
