Líderes de alrededor de 35 países se reúnen este martes en París para debatir las garantías de seguridad que se ofrecerán a Ucrania, un elemento clave en cualquier eventual acuerdo de paz que ponga fin a la invasión rusa. El encuentro se produce en un contexto internacional cambiante, donde el conflicto ucraniano ha perdido protagonismo mediático frente a otras crisis globales.

El presidente francés, Emmanuel Macron, adelantó que la cumbre apunta a lograr “compromisos firmes” para proteger a Ucrania ante una posible nueva agresión rusa. En su mensaje de Año Nuevo, aseguró que los países europeos y aliados asumirán responsabilidades concretas para garantizar una paz “justa y duradera” en el continente.
En la cita participan enviados y asesores de alto nivel, entre ellos el representante especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, y Jared Kushner, asesor del expresidente Donald Trump. La reunión da continuidad a recientes contactos diplomáticos, como el encuentro de asesores de seguridad europeos celebrado en Kiev a inicios de enero.
Tras esas conversaciones, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que su país se prepara tanto para un escenario de paz negociada como para la necesidad de seguir defendiéndose militarmente. Kiev considera que las garantías de seguridad son indispensables para aceptar cualquier concesión en una negociación futura.
La agenda de París retoma una declaración conjunta adoptada en Berlín el mes pasado y se centra en compromisos de largo plazo para disuadir nuevas ofensivas rusas. Entre las propuestas figura un mecanismo similar al artículo 5 de la OTAN, que implicaría una respuesta colectiva ante eventuales violaciones de un alto el fuego.
Este tipo de compromiso tendría profundas implicaciones políticas y legales para los países europeos, ya que requeriría la aprobación de sus parlamentos. El respaldo del Congreso de Estados Unidos es visto como un factor clave para reducir las reticencias de algunos gobiernos y reforzar la credibilidad del acuerdo.
Otro eje central del debate es la posible adhesión de Ucrania a la Unión Europea. Aunque el plan de paz plantea el ingreso en 2027, funcionarios europeos consideran más realista un proceso gradual, con una fecha como aspiración política que ayude a Kiev a compensar eventuales concesiones territoriales.
La cumbre también abordará temas sensibles como el eventual despliegue de tropas internacionales fuera de la línea del frente, una opción que Moscú rechaza de plano si involucra a países de la OTAN. Zelenski confía en que, tras París, se logre un acuerdo político a nivel de líderes, que abra luego la puerta a contactos directos con Rusia para avanzar hacia una salida negociada al conflicto.
Vía: Euronews
