
El asambleísta departamental José Yucra expresó su rechazo al levantamiento de la subvención a los carburantes en Bolivia, calificando la medida como perjudicial para la economía de la población, especialmente para los sectores más vulnerables. A criterio del legislador, la decisión gubernamental fue innecesaria y tendrá efectos inmediatos en el costo de vida.


Yucra comparó la medida con la propuesta del alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, quien planteó que la gasolina y el diésel lleguen a costar 5 bolivianos por litro, pero mediante un incremento gradual, lo que —según indicó— permitiría que la población se adapte sin un impacto brusco en su economía diaria.
El asambleísta cuestionó que el Gobierno, a la cabeza del presidente Rodrigo Paz, haya anunciado lo que calificó como un “gasolinazo” en época navideña, señalando que el incremento en los combustibles bordea el 100%, mientras que el aumento salarial apenas alcanzó un 20%, lo que genera un desbalance que golpea directamente a los hogares.
Asimismo, advirtió que el alza en los carburantes ya se refleja en el incremento del transporte público, el precio de los alimentos y productos básicos como la carne, que —según sus estimaciones— podría superar los 100 bolivianos el kilo, afectando principalmente a las familias que viven del ingreso diario.
José Yucra sostuvo que, si se pretendía reducir la subvención, esta debía aplicarse de manera progresiva y enfocarse primero en los grandes empresarios y exportadores, quienes —según afirmó— reciben el beneficio pese a generar altas ganancias y no retornar divisas al país, a diferencia de transportistas y pequeños productores.

Finalmente, el asambleísta recordó que levantar la subvención a los combustibles no formaba parte de la propuesta electoral de Rodrigo Paz, lo que, a su juicio, genera desconfianza en la población y confirma que la medida responde a intereses de sectores económicos privilegiados, en desmedro de la mayoría de los bolivianos.

