
El presidente del Distrito de Juntas Escolares de Tarija, Franklin Arancibia, manifestó su profunda molestia ante las declaraciones del ministro de Educación, quien anunció que los estudiantes que no cuenten con el carnet de vacunación contra el sarampión no recibirán el bono “Juancito Pinto”.

Arancibia calificó esta medida como arbitraria, unilateral y discriminatoria, señalando que el bono es un derecho conquistado por los niños y no un favor del Gobierno, por lo que no puede utilizarse como un instrumento de presión o chantaje hacia las familias.

El dirigente advirtió que las Juntas Escolares dieron un plazo de 48 horas al ministro para retractarse públicamente de sus declaraciones y revertir la decisión. En caso de que no lo haga, anunció que se asumirán medidas y acciones a nivel nacional en defensa del derecho de los estudiantes.
“No se puede condicionar un beneficio social a una vacuna. El Estado tiene la obligación de garantizar que el bono llegue a todos los niños del país, sin vulnerar su dignidad ni el principio de igualdad”, enfatizó Arancibia.
Asimismo, denunció que el Ministerio de Educación no coordina sus decisiones con las organizaciones de padres de familia ni con las juntas escolares, repitiendo un patrón de “imposiciones” que —según él— afecta al sistema educativo.
Recordó que muchas unidades educativas no recibieron las brigadas de vacunación cuando correspondía, e incluso en algunos casos no había dosis disponibles al inicio de clases, por lo que responsabilizó al propio Estado por la falta de cobertura sanitaria.

Arancibia reconoció que la vacunación contra el sarampión es importante para la salud pública, pero subrayó que debe respetarse la decisión de los padres sobre la inmunización de sus hijos.
“Es cierto que hay que prevenir enfermedades, pero también debe haber una campaña previa de concientización y orientación médica sobre posibles reacciones”, afirmó. A su criterio, la medida del Ministerio se adoptó sin la información ni la sensibilidad necesarias.
El representante de las juntas escolares reiteró su rechazo categórico a cualquier intento de condicionar el pago del bono “Juancito Pinto” y exhortó al Gobierno nacional a rectificar su posición para evitar conflictos con el sector educativo y con las familias.
“El bono no puede ser un arma política ni un mecanismo de presión. Es un derecho que pertenece a los niños de Bolivia”, sentenció Arancibia.

