EEUU descertifica a Bolivia y otros países en la lucha antidroga: alerta de “graves consecuencias”

El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, retiró a Bolivia, Colombia, Afganistán, Venezuela y Birmania de la lista de países que cumplen con los acuerdos internacionales contra el narcotráfico. Según un comunicado del Departamento de Estado, estas naciones “incumplieron manifiestamente” sus obligaciones durante el último año, lo que representa un retroceso en los esfuerzos globales de control de drogas.

El mensaje oficial advierte que los países que no atiendan sus responsabilidades como principales productores o puntos de tránsito de drogas enfrentarán “graves consecuencias”. A pesar de la descertificación, Washington remarcó que continuará brindando asistencia a Colombia, Bolivia, Venezuela y Birmania por considerarlos territorios estratégicos en su política de seguridad.

En el caso de Bolivia, el informe reconoce algunos avances en la incautación de cocaína y la cooperación con agencias estadounidenses, citando como ejemplo el caso del exjefe antidrogas Maximiliano Dávila. Sin embargo, subraya que el país “aún tiene mucho trabajo por delante” para cumplir plenamente con sus compromisos y evitar convertirse en un refugio para grupos narcotraficantes.

La certificación antidrogas es una evaluación anual aplicada por Estados Unidos desde 1986 a más de una veintena de países productores y de tránsito. Este año, además de los descertificados, Washington incluyó en la lista de principales naciones vinculadas al tráfico ilícito a México, Perú, Ecuador, Panamá, República Dominicana y China, entre otros.

En Colombia, la decisión generó una inmediata reacción política. El Departamento de Estado acusó al gobierno de Gustavo Petro de permitir récords históricos en cultivo de coca y producción de cocaína, señalando que sus intentos de acuerdos con grupos armados agravaron la crisis. Petro, por su parte, anticipó la medida en un consejo de ministros, recordando las pérdidas humanas de policías, soldados y civiles en la lucha contra el narcotráfico.

La descertificación no solo supone un golpe político, sino que también podría afectar la cooperación internacional contra organizaciones criminales como el Clan del Golfo, el ELN y las disidencias de las FARC. En paralelo, altos mandos colombianos habían viajado recientemente a Washington para mostrar los esfuerzos del país, destacando la incautación de 889 toneladas de cocaína en 2024, aunque dichos resultados no evitaron la decisión de la Casa Blanca.

Vía: El Deber

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