
El gerente ejecutivo de la Asociación de Vinos y Singanis de Bolivia, Fernando Galarza Castellanos, expresó su preocupación por el avance de avasallamientos y loteamientos ilegales en áreas productivas protegidas de Tarija.

Según indicó, estas prácticas no solo frenan la expansión de la frontera agrícola, sino que amenazan la capacidad productiva de la región, afectando directamente a uno de los sectores que impulsa la economía departamental.
Galarza advirtió que estas zonas, además de su valor agrícola, son clave para el turismo y forman parte de la reconocida Ruta del Vino, por lo que su preservación tiene también un componente paisajístico y cultural.
Subrayó que el fraccionamiento irregular de tierras productivas está generando un impacto negativo que podría comprometer tanto la producción vitivinícola como el atractivo turístico del valle tarijeño.
El representante del sector vitivinícola informó que se están realizando gestiones con el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), el gobierno municipal y el gobierno nacional, con el objetivo de frenar de manera definitiva estas prácticas ilegales.
Además, señaló que se trabaja en la elaboración de nuevas normativas que impidan o restrinjan el loteamiento y fraccionamiento de áreas agrícolas estratégicas.
Finalmente, Galarza denunció que en algunos casos se construyen precarias viviendas sin acceso a servicios básicos, utilizando incluso agua destinada al riego de San Jacinto, la cual no es apta para el consumo humano.

Esta situación, dijo, no solo pone en riesgo la producción y el paisaje de la región, sino que también representa un peligro para la salud de quienes se asientan en estas zonas y de la población en general.

