
La Alcaldía de Tarija y Cosaalt pusieron en marcha un plan piloto destinado a frenar la contaminación de la quebrada El Monte y el sector de la Víbora Negra, una problemática ambiental de larga data que genera malos olores y afecta a vecinos de la zona. La iniciativa fue presentada en conferencia de prensa por el secretario de Medio Ambiente y Gestión de la Cooperación, Fernando Castellanos, y el gerente interino de Cosaalt, Benito Castillo.

Según explicó Castellanos, la estrategia contempla que las aguas residuales provenientes de viviendas e instituciones que actualmente descargan directamente a la quebrada sean canalizadas hacia la red de alcantarillado sanitario de Cosaalt. La medida busca eliminar los focos de contaminación que afectan a este sector de la ciudad y mejorar las condiciones ambientales y sanitarias.

La autoridad municipal indicó que existe una ley que establece responsabilidades compartidas entre el Gobierno Municipal y Cosaalt para dar solución definitiva al problema. En esta primera fase, los trabajos abarcan el tramo comprendido entre la quebrada El Monte y la calle Ballivián, donde se identificó una situación preocupante.
Durante las inspecciones realizadas se detectaron 106 descargas directas de aguas residuales provenientes de domicilios e instituciones que desembocan en la quebrada de la Víbora Negra. Ante esta situación, las autoridades realizaron reuniones de socialización con los vecinos y emitieron una segunda notificación otorgando un plazo de diez días para que los propietarios gestionen la conexión de sus descargas a los colectores existentes.
Castellanos remarcó que en este sector no existen impedimentos técnicos para realizar las conexiones, ya que se cuenta con tres colectores disponibles para recibir las aguas servidas. Por ello, exhortó a los vecinos a cumplir con las disposiciones establecidas y evitar futuras sanciones.
Por su parte, el gerente de Cosaalt, Benito Castillo, informó que los usuarios deberán apersonarse a la cooperativa dentro del plazo establecido para programar los trabajos de cambio de conexión. Explicó que el costo del procedimiento es de 150 bolivianos, aunque la institución analiza mecanismos de flexibilización, como planes de pago o facilidades especiales, considerando la situación económica de muchas familias. El objetivo principal, afirmó, es concretar las conexiones y eliminar las descargas contaminantes que actualmente afectan a la quebrada.
