
El director de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) de la Alcaldía de Tarija, Álvaro Baldivieso, informó que concluyó el proceso de evaluación y cuantificación de daños provocados por las heladas y la sequía en comunidades rurales del municipio de Cercado. Tras finalizar el trabajo técnico, el Gobierno Municipal se encuentra preparando la declaratoria de emergencia que permitirá activar los procedimientos administrativos para atender a las familias afectadas.

Según el reporte oficial, se realizaron inspecciones en 78 comunidades del área rural. De ese total, 51 comunidades registraron afectaciones por heladas y dos comunidades sufren impactos derivados de la sequía. Baldivieso señaló que el nivel de afectación alcanza un promedio del 89,7%, principalmente en la producción agrícola del Valle Central de Tarija.

La autoridad destacó que el trabajo de campo fue extenso y demandó la visita a todas las comunidades evaluadas, permitiendo establecer con precisión los daños ocasionados por los fenómenos climáticos. Entre los cultivos más perjudicados se encuentran la papa, el maíz, diversas hortalizas y algunas especies frutales, cuya producción fue severamente afectada por las bajas temperaturas.
Baldivieso indicó que los resultados de la evaluación ya fueron presentados a la Central de Campesinos de Cercado y a los ejecutivos de las diferentes subcentrales, con quienes se coordinó la estrategia de apoyo para las familias damnificadas. Asimismo, anunció que se destinarán más de 1,5 millones de bolivianos para atender esta emergencia agropecuaria.
Como parte de las medidas acordadas, la Alcaldía entregará fertilizante urea a los productores afectados. El plan contempla la distribución de una bolsa y media por cada familia damnificada, una vez se completen los trámites administrativos correspondientes y se oficialice la declaratoria de emergencia.
En total, se identificaron 2.158 familias perjudicadas por las contingencias climáticas. Baldivieso explicó que gran parte de los cultivos dañados correspondían a siembras tardías o “postreras”, realizadas después de las intensas lluvias registradas entre enero y febrero, cuyos productores esperaban cosechar durante los primeros meses de mayo, pero vieron frustradas sus expectativas debido a las heladas y la sequía.
