
Ucrania intensificó sus operaciones de largo alcance y lanzó un ataque con drones contra una refinería de petróleo ubicada en Moscú, en una de las acciones más significativas registradas en territorio ruso durante los últimos meses del conflicto.

Las autoridades rusas confirmaron que uno de los drones impactó una instalación petrolera situada en el distrito de Kapotnia, al sureste de la capital rusa. Aunque se reportaron daños materiales, las autoridades aseguraron que no hubo víctimas ni heridos.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó además que las defensas aéreas interceptaron 60 drones dirigidos hacia la capital durante la misma jornada, en lo que fue considerado uno de los mayores ataques contra Moscú en lo que va del año.
Tras el incidente, las autoridades locales dispusieron el cierre de las áreas cercanas a la refinería mientras se realizaban inspecciones de seguridad y evaluación de daños en la infraestructura afectada.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó la autoría de la operación y destacó que el objetivo se encontraba a unos 500 kilómetros de distancia, presentando el ataque como una demostración de la capacidad ucraniana para alcanzar objetivos estratégicos dentro del territorio ruso.
Zelenski calificó la acción como una respuesta a los constantes bombardeos rusos sobre ciudades ucranianas y sostuvo que se trata de una represalia frente a la prolongación de la guerra iniciada por Moscú en 2022.
El ataque ocurrió apenas un día después de que Ucrania denunciara una ofensiva masiva rusa compuesta por más de 600 drones y 70 misiles, que dejó al menos 11 fallecidos y daños en distintas regiones del país.
Entre los sitios afectados por esos bombardeos se encuentra la histórica Laura de Pechersk de Kyiv, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, donde se registraron daños en estructuras religiosas de alto valor cultural e histórico.
Mientras Rusia negó responsabilidad directa sobre los daños al complejo religioso y atribuyó el incidente a un misil de fabricación estadounidense, Ucrania aseguró haber encontrado restos de drones rusos en la zona atacada.
La nueva ofensiva evidencia una escalada en la guerra, marcada por ataques cada vez más profundos contra infraestructuras estratégicas. Ucrania busca afectar la capacidad económica y energética de Rusia, mientras Moscú mantiene una campaña constante de bombardeos sobre territorio ucraniano, ampliando la tensión en un conflicto que continúa sin perspectivas inmediatas de solución.
Vía: Euronews
