
El Ejército Nacional de Colombia asestó un importante golpe a las estructuras armadas ilegales al destruir un depósito clandestino que contenía 136 artefactos explosivos improvisados en una zona rural del municipio de Palermo, departamento de Huila.
La operación fue ejecutada por tropas de la Quinta División y la Novena Brigada, con apoyo del Grupo Delta, la Sijín de la Policía Metropolitana de Neiva y la Fiscalía General de la Nación, tras un trabajo conjunto de inteligencia e investigación.

El hallazgo se produjo en la vereda Nilo, donde las fuerzas de seguridad localizaron un escondite utilizado para almacenar material explosivo destinado presuntamente a actividades criminales en la región.
Además de los 136 explosivos improvisados, las autoridades encontraron 97 metros de cordón detonante y 28 unidades de pentolita, un explosivo de alto poder destructivo frecuentemente empleado en atentados y acciones armadas.
Según el Ejército, el material pertenecía al Bloque Central Isaías Pardo, una estructura vinculada a las disidencias de las FARC lideradas por alias “Iván Mordisco”, considerada una de las organizaciones ilegales más activas del sur colombiano.
Las autoridades señalaron que el arsenal estaba destinado a fortalecer acciones de intimidación, extorsión y ataques contra la fuerza pública, la población civil y sectores productivos del departamento de Huila.
La destrucción del material fue realizada por especialistas del Equipo de Explosivos y Demoliciones (Exde) Delta, quienes aplicaron estrictos protocolos de seguridad para evitar riesgos a las comunidades cercanas y al personal participante.
El Ministerio de Defensa destacó que esta intervención debilitó significativamente las capacidades logísticas y operativas de la organización criminal, además de evitar posibles atentados que habrían puesto en riesgo a la población.
Este operativo forma parte de una estrategia más amplia para reforzar la seguridad en el sur de Colombia, donde las Fuerzas Militares mantienen acciones permanentes contra grupos armados ilegales y redes vinculadas al narcotráfico.
El golpe se suma a la reciente incautación de cerca de 500 kilogramos de marihuana de alta pureza en el municipio de Nátaga, cargamento valorado en más de 650 millones de pesos, consolidando una ofensiva que busca afectar tanto la capacidad militar como las finanzas de las estructuras criminales que operan en Huila.
