Del volcán Chimborazo al Everest: robot humanoide desafía los límites de la montaña

Un robot humanoide ha marcado un nuevo hito tecnológico al alcanzar la cima del volcán Chimborazo, situado a 6.263 metros sobre el nivel del mar, en una demostración que busca llevar la robótica a escenarios extremos y abrir nuevas posibilidades para la exploración científica.

El protagonista de la hazaña es el Unitree G1, desarrollado por la empresa Unitree Robotics y parte de la iniciativa denominada «Pemba», liderada por el ingeniero francés Pablo Berlanga.

La expedición culminó el pasado 5 de junio, cuando el robot logró llegar a la cumbre del Chimborazo tras una travesía de aproximadamente 16 horas en condiciones de alta montaña, enfrentando bajas temperaturas y un terreno complejo.

Para afrontar el desafío, el robot fue equipado con botas especiales y una chaqueta diseñada para soportar condiciones climáticas extremas, elementos que le permitieron desenvolverse en un entorno hostil para la tecnología convencional.

Sin embargo, los responsables del proyecto reconocieron que la ascensión no fue completamente autónoma. Debido a limitaciones técnicas, el robot no puede superar pendientes con inclinaciones superiores al 30%, por lo que en algunos tramos tuvo que ser transportado por el equipo de apoyo.

Lejos de tratarse únicamente de una demostración tecnológica, el proyecto tiene un objetivo relacionado con la conservación ambiental. Berlanga explicó que la idea surgió tras trabajar en iniciativas de monitoreo en regiones remotas como la selva amazónica y el Congo.

Según el ingeniero, una de las principales dificultades para estudiar la fauna silvestre es que las cámaras tradicionales permanecen fijas, mientras que los animales se desplazan constantemente fuera de su campo de visión.

Ante esa limitación, surgió la idea de desarrollar una especie de «cámara con piernas», capaz de desplazarse por terrenos complejos mientras transmite imágenes en tiempo real mediante conexiones satelitales.

El éxito en Ecuador es apenas el inicio de una serie de retos más ambiciosos. El equipo anunció que durante junio el robot intentará ascender el volcán Mauna Kea, una de las montañas más emblemáticas del Pacífico.

El objetivo final está programado para octubre, cuando el Unitree G1 buscará alcanzar la cima del Monte Everest, la montaña más alta del planeta. Con esta misión, los impulsores del proyecto esperan demostrar el potencial de los robots humanoides para operar en entornos extremos y captar apoyo para futuras aplicaciones científicas y de conservación ambiental.

Vía: Xataka

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