Toni Comín, el eurodiputado invisible: elegido en las urnas, bloqueado por la Justicia

Toni Comín ha sido elegido en dos ocasiones por los votantes españoles como eurodiputado, pero permanece atrapado en un limbo legal que le impide ejercer plenamente su cargo en el Parlamento Europeo, pese a moverse con naturalidad por los pasillos de la Eurocámara en Bruselas.

A sus 54 años, Comín es eurodiputado solo en el papel: no tiene despacho, asistentes, salario ni funciones oficiales. Puede ingresar al Parlamento con una acreditación especial de la legislatura anterior y conserva la inmunidad parlamentaria, pero no puede participar en comisiones, intervenir en sesiones plenarias ni redactar iniciativas legislativas.

El origen de esta paradoja se remonta a octubre de 2017, cuando, como consejero de Sanidad de la Generalitat de Cataluña, participó en el proceso independentista impulsado por el Gobierno catalán, incluido el referéndum declarado ilegal por el Estado español y la posterior proclamación unilateral de independencia.

Tras la aplicación del artículo 155 y la intervención de la autonomía catalana, Comín abandonó España junto al entonces presidente Carles Puigdemont y otros miembros del Ejecutivo regional. Desde entonces, vive en Bélgica, donde España no ha logrado extraditarlo pese a múltiples intentos judiciales.

Ambos dirigentes fueron elegidos eurodiputados en 2019 por Junts per Catalunya, pero solo pudieron asumir el cargo en 2020 tras una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Sin embargo, la exigencia española de jurar el cargo presencialmente volvió a convertirse en un obstáculo tras la reelección de Comín en 2024.

Según el propio Comín, una nueva resolución judicial reconoce su condición de eurodiputado, pero obliga al Parlamento Europeo a respetar la decisión de España sobre el ejercicio efectivo del mandato, una diferencia que lo deja sin funciones, pero también sin reemplazo, reduciendo de facto el número de eurodiputados a 719.

Desde Bruselas, Comín mantiene contactos políticos, especialmente con eurodiputados de los Verdes, la Izquierda y Renovar Europa, mientras dedica el resto de su tiempo a la actividad política en el exilio y a la redacción de unas extensas memorias que espera publicar el próximo año.

En paralelo, continúa su estrecha alianza política y personal con Puigdemont, con quien dirige Junts desde Bélgica, en medio de la incertidumbre jurídica por la aplicación de la ley de amnistía en España y las órdenes de detención aún vigentes, a lo que se suma una reciente acusación de acoso presentada por un exasistente parlamentario, que añade un nuevo frente a su ya compleja situación.

Vía: Euronews

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