
El gobierno peruano descartó ofrecer disculpas por las declaraciones de la presidenta Dina Boluarte, quien calificó a Bolivia, junto a Cuba y Venezuela, como un “Estado fallido”. El canciller Elmer Schialer justificó que la mandataria solo describió una situación basada en “indicadores objetivos” y que no hay un “mea culpa” pendiente.

Boluarte realizó estas afirmaciones durante un acto público, al asegurar que había evitado que Perú se convierta en un “Estado fallido como Cuba, como Venezuela, como Bolivia”. La declaración provocó una protesta formal del gobierno boliviano, que la calificó de “inadmisible” y ofensiva para la soberanía del país.
En una entrevista con la emisora RPP, Schialer sostuvo que los comentarios de la presidenta se referían a crisis estructurales como el desabastecimiento o el deterioro económico en algunos países. Aclaró que no se trató de un ataque diplomático, sino de una valoración sobre contextos reales, y que no hay intención de retractarse.
El canciller aseguró que Perú mantiene su voluntad de diálogo con Bolivia y que, pese a la polémica, se busca preservar el “hermanamiento” entre ambos países. Anunció una reunión con la encargada de negocios de Bolivia en Lima para explicar el contexto de las declaraciones de Boluarte y evitar que escale el conflicto.

En un gesto de acercamiento, el canciller confirmó que una delegación oficial peruana participará en los actos por el Bicentenario de la independencia de Bolivia, el próximo 6 de agosto. Según Schialer, esta decisión expresa el compromiso de mantener relaciones diplomáticas estables y cordiales.
La declaración de Boluarte generó una ola de críticas en sectores políticos bolivianos, que la consideran ofensiva y dañina para la relación bilateral. Algunos analistas advirtieron que estas expresiones reflejan tensiones políticas en aumento en la región y podrían afectar la cooperación entre los gobiernos.

Vía: La Razón
