
El dirigente del sector panificador de Tarija, Dilber Flores, informó que, tras pedir la eliminación de la subvención estatal para insumos del pan, el sector planteó al Gobierno la aplicación de un arancel cero para la importación de materias primas.

Explicó que la propuesta incluye no solo la harina, sino también insumos como manteca, azúcar y levadura, indispensables en la producción panadera.

Flores aseguró que, de aprobarse esta medida, la hoja de costos de los panificadores podría reducirse hasta en un 40%, lo que permitiría al sector trabajar sin depender de subvenciones.
Destacó además que, por primera vez en más de dos décadas, el Gobierno escuchó la postura de los panificadores independientes, y adelantó que el Ejecutivo se comprometió a dar una respuesta en un plazo de 40 días, tras lo cual se instalará una nueva mesa técnica.
El dirigente denunció que el antiguo esquema de subvención fue utilizado durante años como un “nido de corrupción”, mencionando a exautoridades de MAPA y dirigentes nacionales del rubro como presuntos responsables.
Según sus declaraciones, la mayor parte de los insumos subvencionados —hasta el 85%— se concentraba en La Paz y El Alto, donde, afirmó, se habrían beneficiado irregularmente con la diferencia de precios en la compra y venta de harina.
Flores cuestionó que, bajo el sistema anterior, los insumos subvencionados no llegaran realmente a la producción de pan, especialmente en el caso de productos como la manteca, que —según indicó— ni siquiera se emplea en algunas recetas tradicionales.

Afirmó que el mal uso de la subvención distorsionó el mercado y perjudicó a los panificadores de departamentos como Tarija.
Finalmente, reiteró que el sector apuesta por un modelo transparente basado en la importación de insumos sin aranceles, ajustado a las particularidades de cada región.
Celebró que se haya frenado el antiguo esquema y expresó confianza en que la nueva propuesta permitirá un manejo más eficiente y equitativo de los costos de producción en la panificación.

