Modo Sobrevivencia: Candidatos y partidos cruzan alianzas para sobrevivir en la contienda electoral de 2025

A medida que se acerca la fecha límite para la inscripción de candidaturas en las elecciones generales del 17 de agosto, el escenario político boliviano se ve marcado por una intensa reconfiguración de alianzas. Diversos candidatos buscan plataformas que les permitan mantenerse vigentes, mientras al menos cinco partidos, que no participaron en los comicios de 2020, están obligados a hacerlo ahora para evitar la pérdida de su personería jurídica. Este fenómeno ha originado una suerte de “mercado” político donde las siglas se adaptan a los liderazgos antes que a sus propios principios ideológicos.

Entre los casos más visibles están los de Samuel Doria Medina y Jorge Tuto Quiroga, figuras recurrentes en las elecciones bolivianas que han transitado por distintas fuerzas políticas a lo largo de los años. Doria Medina, líder de Unidad Nacional (UN), volverá a la contienda tras la disolución de la alianza Juntos en 2020, mientras Quiroga reaparece como candidato de la alianza Libre, integrada por Demócratas y el Frente de Izquierda Revolucionaria. Ambos buscan no solo un nuevo intento presidencial, sino también sostener a los partidos que los respaldan.

La urgencia por participar no solo responde al imperativo legal, sino a la necesidad de superar el umbral del 3% de votación exigido por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) para mantener la personería jurídica. Partidos históricos como el MNR y ADN enfrentan el reto doble de volver a presentarse tras su ausencia en 2020 y alcanzar ese mínimo de respaldo popular, bajo amenaza de desaparecer del mapa político formal.

A esta dinámica se suman candidatos sin partido propio, como Chi Hyun Chung, que ahora se alía con el MNR, o Manfred Reyes Villa, quien creó su propia agrupación, APB-Súmate. Otros, como Evo Morales, aún no logran consolidar una sigla tras ser desplazado del MAS, y nuevos aspirantes como Jaime Dunn o Rodrigo Paz navegan entre alianzas fragmentadas. Todo esto ocurre en medio de una alta incertidumbre, con analistas como Paul Coca y Marcelo Arequipa señalando que los próximos días estarán marcados por cambios de último minuto y sorpresas en las candidaturas.

El periodo para el registro oficial de candidaturas estará abierto del 14 al 19 de mayo, y los expertos advierten que en ese breve lapso se redefinirá gran parte del panorama electoral. La personalización de la política, donde los liderazgos se imponen a las estructuras partidarias, ha generado una inusual volatilidad en las alianzas, que pone a prueba la coherencia ideológica y la fortaleza institucional de los partidos tradicionales.

Vía: La Razón

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