La mayoría de países de la OTAN respalda la exigencia de Trump de elevar el gasto militar al 5% del PIB

La mayoría de los países miembros de la OTAN han manifestado su respaldo a la exigencia del presidente estadounidense, Donald Trump, de elevar el gasto en Defensa al 5% del Producto Interno Bruto (PIB). El secretario general de la alianza, Mark Rutte, afirmó que existe un “amplio apoyo” y confía en que se llegue a un acuerdo formal durante la cumbre de la OTAN prevista para el 24 y 25 de junio en La Haya. Esta iniciativa se enmarca en un contexto de incremento de tensiones internacionales, especialmente por la guerra en Ucrania.

Desde la invasión rusa a gran escala en 2022, los países aliados han intensificado sus inversiones en capacidades militares. Sin embargo, el nuevo objetivo del 5% del PIB representa un aumento significativo respecto al actual compromiso del 2%, pactado en 2014. De los 32 miembros actuales, 22 ya cumplen con el estándar vigente, mientras que el resto aún lucha por alcanzarlo. Algunos países muestran reticencias a incluir dentro del porcentaje exigido gastos en infraestructura civil como puertos, aeropuertos y carreteras estratégicas para movilización militar.

Trump justifica su exigencia asegurando que un mayor esfuerzo financiero de los aliados permitiría a Estados Unidos concentrarse en otras prioridades geoestratégicas, como el Indo-Pacífico y sus propias fronteras. Además, ha reforzado su influencia dentro de la alianza al cuestionar el compromiso de defensa de EE.UU. hacia aquellos países que gastan por debajo del umbral. Curiosamente, EE.UU. es el único miembro cuyo gasto militar ha disminuido en la última década, pasando del 3,68% del PIB en 2014 al 3,19% proyectado para 2024.

El liderazgo estadounidense ha sido reafirmado por su secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien aseguró que Trump ha revitalizado una OTAN que se encaminaba hacia la irrelevancia. En ese sentido, la administración contempla posibles reducciones de tropas en Europa —donde hay desplegados unos 84.000 efectivos— y espera que los socios europeos cubran eventuales brechas de seguridad. Cualquier decisión, afirmó, será evaluada en coordinación con los aliados para garantizar un despliegue militar “adecuado”.

Durante la reunión en Bruselas también se aprobaron nuevos “objetivos de capacidad” para cada país miembro, orientados a reforzar el arsenal europeo con sistemas avanzados como defensa aérea, misiles de largo alcance y drones. Estos planes forman parte de la mayor reestructuración estratégica de la OTAN desde la Guerra Fría, con la meta de tener hasta 300.000 soldados listos para ser desplegados en 30 días, aunque algunos analistas advierten que esa meta aún parece difícil de alcanzar.

Vía: Euronews

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