
El dirigente de los gremiales de Tarija, Nicolás Llanque, informó que los comerciantes sufren robos hasta dos veces al día, con pérdidas que oscilan entre 1.000 y 2.000 bolivianos por incidente.

Según el dirigente, la situación genera un clima de miedo y preocupación entre los vendedores, quienes se sienten inseguros especialmente con la proximidad de las fiestas de Navidad y Año Nuevo.

Llanque explicó que los robos ocurren de manera constante tanto en el sector campesino como en el centro de la ciudad, afectando no solo a los comerciantes sino también a los ciudadanos que acuden a realizar sus compras.
“Esto nos debe preocupar a toda la ciudadanía tarijeña”, enfatizó, subrayando que la inseguridad es un problema diario que requiere atención inmediata.
El dirigente hizo un llamado a las autoridades competentes y a la Policía para trabajar de manera coordinada con la Federación de Gremiales, a fin de garantizar la seguridad de los comerciantes y los visitantes. Señaló que la presencia policial es insuficiente y que se necesita mayor despliegue de efectivos en las zonas más afectadas.
Llanque criticó que los delincuentes detenidos muchas veces son liberados en pocas horas, lo que, según él, refuerza la impunidad y la sensación de inseguridad entre los comerciantes. Además, recalcó que las amenazas directas de los delincuentes incrementan el temor y afectan el desarrollo normal de las actividades comerciales.

El dirigente gremial instó a que se implementen estrategias de prevención más efectivas, combinando la labor policial con acciones conjuntas de las instituciones locales para disminuir la incidencia de robos y garantizar que los comerciantes puedan trabajar con tranquilidad.
Finalmente, Llanque subrayó que la seguridad no es solo un tema de los gremiales, sino de toda la población tarijeña, y pidió respuestas concretas y efectivas antes de que la situación se agrave durante las festividades de fin de año.

