
La reforma laboral que impulsa el Gobierno avanza en medio de tensiones entre el oficialismo, sindicatos y empresarios, y un nuevo borrador del proyecto —al que accedió Infobae— redefine puntos clave del sistema laboral. El documento introduce modificaciones en vacaciones, indemnizaciones, despidos, remuneraciones, licencias por enfermedad y regula por primera vez el trabajo en plataformas digitales.


El texto se discute en el Consejo de Mayo, donde participan funcionarios y el sector empresarial, aunque las centrales sindicales se han distanciado del proceso y reforzado su oposición. Aun así, el Gobierno continúa afinando el proyecto, que busca modernizar las relaciones laborales y adaptar las normas a nuevas modalidades de producción.
En materia de vacaciones, el borrador mantiene los derechos actuales, pero habilita acuerdos individuales o colectivos para ampliar los días de descanso, fraccionarlos o acumularlos en casos excepcionales. Además, fija que las vacaciones deben otorgarse entre octubre y abril, con aviso previo de 45 días, salvo que las convenciones colectivas dispongan otro esquema.
El proyecto también incorpora el concepto de “banco de horas”, permitiendo a las convenciones colectivas reorganizar jornadas y compensar horas según la actividad, siempre respetando mínimos legales de descanso. Esta herramienta apunta a flexibilizar la jornada laboral y adecuarla a ritmos productivos más dinámicos.
En cuanto a indemnizaciones y despidos, la reforma habilita reemplazar la indemnización tradicional por fondos o seguros de cese sectoriales, que funcionarían como un sistema de ahorro previo financiado por los empleadores. En los despidos sin causa se mantiene un mes de sueldo por año de trabajo, mientras que las causales de despido con justa causa quedan taxativamente definidas y deben ser notificadas de forma electrónica.
Las remuneraciones también se reformulan con una estructura más clara sobre qué conceptos integran el salario computable. Se digitalizan obligatoriamente recibos, planillas y documentación laboral, y se establecen mecanismos para actualizar salarios a través de la negociación colectiva. Asimismo, se regula el uso de certificados médicos digitales y los procedimientos frente a ausencias o enfermedades prolongadas.

Finalmente, el borrador dedica un capítulo completo al trabajo en plataformas digitales, reconociendo una relación laboral formal entre repartidores y empresas de delivery. Las aplicaciones deberán registrar a sus trabajadores, aportar a la seguridad social, cubrir seguros y permitir organización sindical, marcando un cambio histórico para el sector del empleo digital.

Vía: Infobae
