
Lo que debía ser un debate sobre propuestas legislativas terminó en un duro intercambio personal y político entre los candidatos Juan Pablo Velasco (Libre) y Edman Lara (PDC). Desde el inicio, el encuentro se tornó tenso, con alusiones a temas raciales, comparaciones con Evo Morales y constantes interrupciones, que desviaron la atención del eje principal: las leyes prioritarias para la próxima gestión parlamentaria.

Edman Lara, ex policía y aspirante a la vicepresidencia, abrió su intervención con un conjunto de propuestas de reforma constitucional y económica, incluyendo sanciones más duras contra la corrupción, una reforma tributaria integral y la eliminación de la burocracia estatal.

Sin embargo, el ambiente se tornó hostil cuando Velasco le consultó sobre su postura respecto al control de redes sociales, lo que Lara interpretó como una provocación. “Malinterpretaste, como siempre”, respondió con visible molestia.
En su turno, Velasco expuso un plan para reactivar la economía mediante seguridad jurídica y fomento a la inversión minera y de hidrocarburos, pero el diálogo volvió a tornarse personal cuando Lara le cuestionó sobre su posición frente al racismo, recordándole supuestos tuits discriminatorios. El candidato de Libre evitó entrar en polémicas y pidió superar “la confrontación y el odio”, pero el PDC insistió con el tema, mientras desde el público algunos lo llamaban “Evo”, en alusión al exmandatario.
El cruce se intensificó con acusaciones sobre vínculos familiares de Velasco con el caso del Banco Fassil, así como burlas sobre su papel en la alianza liderada por Jorge “Tuto” Quiroga. Velasco, en respuesta, lo calificó de “pajpaku” (vendehumo) y lo instó a hablar de propuestas en lugar de ataques personales. “No soy tu enemigo”, dijo, mientras el intercambio subía de tono y los moderadores intentaban retomar el orden del evento.

Durante el segundo bloque, dedicado a la modernización del Parlamento, Lara propuso reformar los reglamentos de las cámaras legislativas para transparentar el voto de los asambleístas, mientras Velasco planteó crear un ranking público de desempeño legislativo. No obstante, analistas señalaron que ambas ideas ya están contempladas en la normativa vigente y que su ejecución requeriría apoyo político que ninguno de los partidos actualmente posee.
El equipo de análisis de El Deber, conformado por politólogos y periodistas, coincidió en que el debate perdió su carácter propositivo y se transformó en un “embate personal”, donde predominó la confrontación y las acusaciones cruzadas. “Ambos desperdiciaron la oportunidad de presentar ideas sólidas”, lamentaron los expertos, al calificar el encuentro como un espectáculo político más que un ejercicio democrático.
Tras el debate, los roces continuaron en las conferencias de prensa. Velasco denunció que su rival violó el pacto de no agresión, contabilizando más de veinte ataques personales, mientras Lara anunció que revelará “vínculos directos” de su contrincante con el caso Fassil. En medio de acusaciones y descalificaciones, el primer gran debate entre ambos terminó dejando más dudas que propuestas, y un sabor amargo sobre el nivel de la contienda electoral rumbo a la segunda vuelta.

Vía: El Deber
