
El sistema informático de venta y facturación de gas vehicular, gasolina y diésel colapsó el sábado por la tarde en todo el país, paralizando durante más de dos horas la distribución de combustibles y provocando largas filas, confusión y preocupación entre los conductores. El hecho se registró entre las 14:00 y las 15:50, sin que hasta el momento se haya dado una explicación oficial por parte de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

El presidente de la Asociación de Surtidores (Asosur) Tarija, Moisés Hidalgo Abán, confirmó el incidente y lamentó la falta de información oportuna de las autoridades. “Efectivamente, se ha tenido un colapso de algo más de dos horas. Fue a nivel nacional y hasta ahora desconocemos las causas”, declaró, asegurando que Asosur envió solicitudes formales de información sin obtener respuesta.

Durante el fallo del sistema, ningún surtidor pudo vender ni facturar carburantes, lo que provocó la movilización de automovilistas que acudieron de estación en estación buscando combustible. En algunos puntos se formaron largas colas y se desató la desinformación, al circular versiones falsas sobre la caducidad de las tarjetas B-Sisa o sobre un supuesto desabastecimiento de combustibles.
Hidalgo explicó que, aunque no se registraron pérdidas económicas directas para los surtidores, sí hubo afectaciones en sectores dependientes del suministro constante de combustible, como la Policía, los hospitales y los servicios de transporte público y de emergencia. “Sería irresponsable hablar de pérdidas económicas, pero sí hubo perjuicios por la paralización temporal”, puntualizó.

El dirigente también manifestó su preocupación por la inseguridad generada durante las horas del colapso, especialmente por la ausencia de una versión oficial que aclare el origen del problema. “Esto genera temor e incertidumbre. Es preocupante que no haya comunicación ni respuestas de la entidad reguladora”, señaló, al tiempo de pedir tranquilidad a la población y garantizar la atención normal en los surtidores mientras haya abastecimiento de YPFB.
Asimismo, Hidalgo descartó que la falla se haya originado en las estaciones de servicio, aclarando que el problema vino del sistema principal administrado por la ANH, que regula la facturación y el despacho nacional. “No fue un problema local, sino del sistema central”, precisó.
Finalmente, el presidente de Asosur reveló que, incluso antes de este incidente, los surtidores estaban recibiendo entre un 15% y 20% menos del volumen comprometido de combustibles, lo que agrava la situación del sector. Según sus datos, mientras a inicios de año se despachaban entre 200.000 y 220.000 litros de diésel por día, actualmente se entregan cantidades significativamente menores, afectando principalmente a regiones como Bermejo y Entre Ríos. “El diésel es lo más preocupante”, concluyó Hidalgo.

Vía: El Periódico, Tarija
