
El economista Luis Fernando Romero analizó la reciente propuesta del candidato a la vicepresidencia por el PDC, Edman Lara, quien planteó elevar la Renta Dignidad de 350 a 2000 bolivianos mensuales.

Romero calificó la idea como contradictoria y demagógica, ya que el propio programa de gobierno de ese partido plantea como prioridad la reducción del déficit fiscal, lo que no sería compatible con un incremento tan elevado del gasto público.
Según el especialista, actualmente la Renta Dignidad tiene un presupuesto de 5.529 millones de bolivianos destinados a más de 1,2 millones de adultos mayores. Si se aplicara la propuesta de Lara, el gasto anual superaría los 33.000 millones de bolivianos, es decir, alrededor del 11% del presupuesto total del Estado, lo que Romero calificó como “una cifra insostenible” en el contexto de la crisis económica que atraviesa Bolivia.
El economista advirtió que, en caso de prometer un incremento de esa magnitud, el gobierno tendría que sacrificar recursos de otros programas sociales o presupuestos estatales, generando un “efecto bola de nieve”, ya que tras el aumento de la Renta Dignidad también se exigiría elevar montos de bonos como el Juancito Pinto, Juana Azurduy o el bono para personas con discapacidad. Esto, señaló, pondría en riesgo la sostenibilidad fiscal del país.
Romero recomendó que, en lugar de hacer promesas “imposibles de cumplir”, los candidatos deben garantizar la sostenibilidad de los bonos actuales y, en todo caso, plantear ajustes graduales y responsables que permitan mantener el apoyo a los sectores vulnerables sin desestabilizar la economía.

Para el economista, comprometer un aumento de seis veces más al monto actual es una propuesta “irresponsable y populista” que podría comprometer seriamente la estabilidad financiera de Bolivia.
