
La Corte Suprema de Brasil inició este lunes la fase final del juicio contra Jair Bolsonaro y siete de sus excolaboradores por su presunta implicación en una trama golpista para evitar el regreso al poder de Luiz Inácio Lula da Silva. El exmandatario ultraderechista enfrenta cargos graves como abolición violenta del Estado democrático, intento de golpe de Estado y asociación criminal armada, con penas que podrían sumar hasta 40 años de prisión. Las audiencias, conducidas por el magistrado Alexandre de Moraes, se extenderán hasta el viernes 13 de junio.

Entre los acusados se encuentra Mauro Cid, exedecán y mano derecha de Bolsonaro, quien se convirtió en testigo clave tras firmar un acuerdo de colaboración con la Fiscalía. Cid será el primero en declarar, mientras que Bolsonaro será interrogado en sexto lugar. El juicio investiga los hechos posteriores a las elecciones de octubre de 2022, que culminaron en los ataques del 8 de enero de 2023 a las sedes de los tres poderes del Estado en Brasilia por simpatizantes del exmandatario.
Bolsonaro ha insistido en su inocencia y acusa a la Corte Suprema de una persecución política para impedir su candidatura en las elecciones de 2026. El exmandatario sostiene que el proceso en su contra es infundado, aunque dos excomandantes militares confirmaron ante el tribunal que este solicitó apoyo castrense para impedir la posesión de Lula. Desde los ataques del 8 de enero, más de 500 personas ya han sido condenadas por su participación.

La audiencia marca un momento tenso, ya que Bolsonaro se enfrentará directamente al magistrado De Moraes, a quien ha acusado de tener una animadversión personal. Finalizada esta fase de declaraciones, la Fiscalía y las defensas podrán presentar alegatos finales. El Supremo Tribunal Federal espera dictar sentencia entre octubre y noviembre de este año, cerrando un proceso judicial de alto perfil que podría redefinir el futuro político de Bolsonaro.

Vía: Infobae
