
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz anunció la creación del Banco del Oro, una nueva entidad destinada a reorganizar la compra estatal del metal y a fortalecer las Reservas Internacionales Netas (RIN). La medida surge como respuesta a los efectos inflacionarios, el desorden en el comercio aurífero y los impactos ambientales generados por el actual esquema de adquisición del oro.


El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, confirmó la iniciativa en una entrevista con Bloomberg, donde destacó que el nuevo banco permitirá establecer mecanismos de trazabilidad y un desarrollo minero acorde con las normas ambientales. Aunque no se brindaron plazos ni detalles operativos, sí se adelantó que la compra de oro continuará, pero bajo un marco completamente reformulado.
La decisión busca corregir los problemas derivados de las compras masivas realizadas por el Banco Central de Bolivia (BCB) bajo la Ley 1503. Entre esos efectos se incluyen presiones inflacionarias por el pago en bolivianos, un auge de contrabando aurífero y una cadena comercial caracterizada por baja transparencia y escasa regulación.
Bloomberg resaltó que, desde la aprobación de la Ley 1503 en mayo de 2023, el BCB recibió amplias facultades para adquirir oro en moneda nacional y operar financieramente con él, incluso exportándolo en dólares. Desde entonces, acumuló 28,5 toneladas y monetizó 48,7 toneladas, aunque también contrajo obligaciones que deberán ser saldadas con 6,7 toneladas en 2026.
Este esquema, considerado inicialmente como una vía para fortalecer las reservas, terminó generando una “fiebre del oro” marcada por prácticas irregulares y presiones al ecosistema. Para el nuevo gobierno, estas distorsiones evidencian la urgencia de un rediseño estructural del sistema.

La creación del Banco del Oro pretende frenar estos efectos, ordenar el mercado y establecer controles más estrictos sobre la cadena aurífera. El objetivo es evitar que la necesidad de fortalecer las RIN termine generando nuevos desequilibrios económicos o daños ambientales irreversibles.
Para la administración de Paz, el desafío será encontrar un balance entre sostenibilidad, transparencia y estabilidad macroeconómica. El Banco del Oro se perfila así como una apuesta estratégica que busca transformar una fuente de riqueza nacional en un instrumento confiable y regulado para la economía boliviana.

Vía: La Patria
