Gustavo Ávila fue elegido este domingo como nuevo presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), mientras que Ximena Camacho asumió la vicepresidencia, tras una determinación adoptada en sala plena por los vocales recientemente posesionados la noche del sábado.

La sesión se instaló a las 10:30 y marcó el inicio formal del trabajo del renovado Órgano Electoral, en el que también se definieron las primeras líneas de acción de cara a la organización de las elecciones nacionales, regionales y municipales previstas para el próximo 22 de marzo.
Tanto Ávila como Camacho cuentan con experiencia en la administración de procesos electorales, un aspecto que fue destacado al momento de conformar la nueva directiva del TSE en una coyuntura clave para el calendario democrático del país.
Ávila es el único vocal que se mantuvo en funciones tras la renovación parcial del Tribunal Supremo Electoral, mientras que Camacho llega a la vicepresidencia luego de haber ejercido como vocal del Tribunal Electoral Departamental de Chuquisaca.
El actual presidente del TSE asumió funciones en abril de 2024, tras ser designado por el entonces presidente Luis Arce en reemplazo de Dina Chuquimia, en un contexto institucional marcado por cuestionamientos y recursos legales.
La normativa electoral establece que los vocales solo pueden cesar en sus funciones por causales específicas como renuncia, incapacidad sobrevenida, sanción disciplinaria, fallecimiento o cumplimiento del mandato de seis años; sin embargo, el periodo de Chuquimia fue interrumpido antes de ese plazo.
En ese marco, Chuquimia presentó el 3 de octubre una acción de amparo constitucional ante el Tribunal Constitucional Plurinacional contra Luis Arce y la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, proceso en el que también figuran dos solicitudes adicionales realizadas por Gustavo Ávila, una de ellas vinculada a la petición de medidas cautelares.
Vía: El Deber
