
Tras casi cuatro años de espera, este miércoles se instaló el juicio oral por el caso Las Londras, uno de los hechos más graves contra la prensa boliviana en democracia. El proceso se desarrolla en el Tribunal Primero de Sentencia de Concepción, en Santa Cruz, y tiene como acusados a cinco personas señaladas por la emboscada, tortura y secuestro de 17 personas —incluidos siete periodistas— durante un operativo armado en octubre de 2021.

De los cinco acusados, solo Paulino Camacho Vedia y Nelson Rivadeneira asistieron a la audiencia; los otros tres serán juzgados en rebeldía. Ambos presentes se declararon inocentes, alegando ser un dirigente campesino y un albañil, respectivamente. Sin embargo, el testimonio del policía asignado al caso, Carlos Argote, los contradijo señalando que fueron identificados por las víctimas y que incluso lideraron actos violentos durante su aprehensión.
La Fiscalía inició la presentación de sus pruebas con los primeros testigos, mientras el tribunal —integrado por los jueces Rosa Copa, Ramón Quiroga y Elvio Cuéllar— declaró un cuarto intermedio hasta el 5 de agosto. La defensa intentó sin éxito anular el proceso con una solicitud de extinción del caso, la cual fue rechazada en la apertura del juicio.
Percy Suárez, uno de los periodistas secuestrados y golpeados durante el ataque, fue el único comunicador víctima que presenció el inicio del juicio. Su testimonio ha sido fundamental en mantener viva la causa y exigir justicia. “Espero que esta audiencia sea el inicio de un camino de reparación”, afirmó al finalizar la jornada judicial.

Desde la Asociación de Periodistas de Santa Cruz, el asesor jurídico Roberto Méndez celebró el inicio del proceso y recordó que los acusados fueron detenidos por otros avasallamientos. “No son humildes campesinos, hay evidencias de su peligrosidad”, dijo, y exhortó al tribunal a sentar un precedente con una sentencia condenatoria.
La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) también emitió un pronunciamiento exigiendo celeridad y justicia, subrayando que el caso Las Londras es un emblema de impunidad en el país. Advirtieron que ejercerán vigilancia constante durante el proceso y no permitirán nuevas postergaciones. “Callar no es una opción cuando está en juego la libertad de prensa”, sentenció Percy Suárez.

Vía: Los Tiempos
