
El Gran Chaco encendió las alarmas sobre el uso del gas natural destinado a la generación eléctrica en Bolivia, cuestionando que el Estado reciba este recurso a un precio subvencionado mientras podría venderse a mayores valores en el mercado brasileño. La crítica surge en la antesala de una reunión clave de los cívicos chaqueños, quienes buscan consolidar una postura regional rumbo a la próxima Cumbre Energética en Santa Cruz.

El presidente cívico de Yacuiba, Henry Medrano, denunció que el país entrega gas al sistema eléctrico a 1,30 dólares por millar de pie cúbico, pese a que esa misma cantidad puede comercializarse en el exterior entre 6 y 7 dólares.

Afirmó que esta diferencia impacta directamente en la generación de regalías para las regiones productoras, que se ven perjudicadas por una política energética que consideran desequilibrada.
Los líderes cívicos de Yacuiba, Caraparí y Villa Montes sostendrán una reunión este martes para definir una posición conjunta. Según Medrano, el objetivo es llevar una postura técnica y argumentada a la Cumbre Energética, con el respaldo de instituciones especializadas que aporten información precisa sobre el estado real del sector hidrocarburífero.
Entre las principales inquietudes del Chaco está el reclamo histórico de que la región ha aportado recursos y energía al país sin recibir un retorno proporcional. Medrano recordó que, más allá de la millonaria inversión en la planta separadora de líquidos, esta infraestructura no funciona ni al 30% de su capacidad, convirtiéndose —según sus palabras— en “un elefante blanco” del que YPFB no brinda información clara.
Los cuestionamientos también incluyen la falta de datos oficiales sobre las reservas hidrocarburíferas del país. El dirigente criticó que el anterior gobierno manejó cifras poco transparentes y que el país aún desconoce la verdadera magnitud de sus recursos, un elemento clave para la planificación del sector.

En el fondo, la demanda regional apunta a revisar las políticas de asignación del gas y a replantear la sostenibilidad de generar electricidad con un recurso que podría generar más ingresos por exportación. El cívico advirtió que la situación afecta no solo al Chaco, sino también a Tarija y otras regiones productoras que exigen corregir una estructura que consideran injusta.
Finalmente, los sectores cívicos insistieron en la urgencia de modificar la Ley de Hidrocarburos para atraer nuevas inversiones y reponer las reservas agotadas en los últimos 20 años. Para el Chaco, el debate energético debe partir de datos reales, incentivos sólidos y un nuevo equilibrio entre lo que la región aporta y lo que recibe a cambio.

