
El presidente Rodrigo Paz respondió con dureza a la solicitud escrita que Evo Morales envió en calidad de dirigente del Trópico, en la que pedía una reunión de coordinación con el Gobierno. Paz calificó el pedido como una “trampa política” y acusó al exmandatario de actuar con “mañudería”, una expresión que utilizó para remarcar su desconfianza sobre las intenciones del líder cocalero.


Desde Cochabamba, y según reporte de radio Pío XII de la Red ERBOL, Paz remarcó que si Morales quiere reunirse con autoridades del Ejecutivo, debe trasladarse personalmente a La Paz, donde —según afirmó— será atendido por la instancia correspondiente. Aseguró que no se prestará a maniobras políticas y pidió a Morales “volver a lo terrenal”.
El mandatario recordó que cuando él era alcalde de Tarija, Morales, entonces presidente, lo mantuvo durante meses esperando una reunión. Por ello, insistió en que ahora, si realmente tiene un pliego petitorio, debe acudir como cualquier otro dirigente a la sede de Gobierno. “Que venga a La Paz, que salga del Trópico”, reiteró Paz, anticipando que será un ministro quien lo reciba.
Paz subrayó que el Gobierno está dispuesto a atender a todos los sectores, pero reiteró que en este caso percibe una intención política oculta en la solicitud del exmandatario. “Se nota que es trampa política”, insistió, al remarcar que la administración actual mantiene un trato institucional con todas las organizaciones sociales.
El presidente fue más allá y responsabilizó a Morales y al expresidente Luis Arce de haber dejado al país “quebrado”. Afirmó que durante sus gestiones se “tiraron” 60 mil millones de dólares, cifra que asoció directamente a corrupción, despilfarro y mala administración, además de señalar que dejaron a Bolivia con una deuda interna y externa de 40 mil millones de dólares.

En su declaración, Paz enfatizó que su Gobierno recibió una economía devastada por malas decisiones y actos irregulares de las administraciones pasadas. Este señalamiento se suma a otras críticas que ha venido realizando desde su posesión, en las que sostiene que el país atraviesa una etapa de reconstrucción institucional y financiera.
El contexto político se tensó aún más debido a que Morales no abandona la región del Trópico, ya que tiene una orden de aprehensión vigente por delitos de trata y tráfico. Este hecho condiciona sus movimientos y añade un componente adicional al intercambio de declaraciones entre el exmandatario y el Gobierno central.

Vía: El Día
