Gobierno de Paz prepara relevo en la Policía en medio de presiones y cuestionamientos al comandante Russo

El Gobierno del presidente Rodrigo Paz prevé realizar este viernes a las 10:00 el acto oficial de cambio del Alto Mando de la Policía Boliviana, según una “orden de guarnición” interna que circuló en la institución del Verde Olivo. El evento está programado en el Palacio de Gobierno y marcaría uno de los primeros ajustes importantes en la administración de Paz a solo 20 días de haber asumido el mando.

Actualmente la Policía Boliviana está dirigida por el general Augusto Russo, posesionado en octubre de 2024 por el entonces presidente Luis Arce. Su continuidad en el cargo ha sido objeto de debate desde el inicio del nuevo gobierno, y el documento filtrado pareciera confirmar que el relevo es inminente, aunque aún se espera la comunicación oficial de la Vocería Presidencial.

La tensión sobre la permanencia de Russo aumentó el 12 de noviembre, cuando el vicepresidente Edmand Lara cuestionó abiertamente su designación y pidió una reestructuración del Alto Mando policial. Lara afirmó que, según la ley y un fallo constitucional, Russo no podía seguir ejerciendo como comandante.

El vicepresidente detalló que la Sala Constitucional de Beni falló el 23 de enero de este año disponiendo la remisión de antecedentes del caso al sistema disciplinario de la Policía y al Ministerio Público. Además, sostuvo que Russo debía enfrentar un proceso penal por incumplimiento de un fallo constitucional, pero que habría recibido protección de diversas instancias dentro de la institución policial.

Las declaraciones de Lara plantearon un escenario de fuerte presión política e institucional sobre el comandante, marcando una de las primeras fricciones visibles entre el nuevo gobierno y las estructuras heredadas de la gestión anterior. Para Lara, la continuidad de Russo no solo contravenía normas internas, sino que también frenaba la “depuración” necesaria dentro de la Policía.

El general Augusto Russo respondió a las acusaciones del vicepresidente argumentando que el proceso en su contra se originó por una denuncia referida a un presunto impedimento para que un oficial se presentara al ascenso. Según Russo, el denunciante no cumplía con los requisitos necesarios porque tenía una investigación por narcotráfico, motivo por el cual no podía participar del proceso.

En medio de este cruce de declaraciones, la convocatoria al acto de este viernes confirma que el Gobierno se inclina por un cambio inmediato en el mando policial. El relevo se perfila como una señal de que la administración de Rodrigo Paz busca imprimir su propio sello en la institución del orden, en un contexto marcado por tensiones internas, cuestionamientos legales y demandas de renovación.

Vía: UNITEL

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