
La Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados aprobó este domingo, en grande, el proyecto de ley consolidado que definirá el proceso para la elección de los nuevos vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE). La medida busca evitar un vacío institucional, ya que la actual directiva concluye su mandato el próximo 19 de diciembre.

El proyecto reúne cuatro iniciativas distintas que habían sido remitidas a la comisión y se construyó principalmente sobre la base de la propuesta presentada por la exsenadora Silvia Salame en la gestión pasada. La intención fue unificar criterios y viabilizar un procedimiento consensuado.

Tras la aprobación en grande, la comisión declaró un cuarto intermedio para retomar el análisis detallado del articulado durante la misma jornada. Se espera que el tratamiento en detalle defina ajustes técnicos y políticos clave para garantizar la transparencia del proceso.
La secretaria técnica de la comisión, Katia Saucedo, explicó que, una vez sancionada la norma, el proceso de selección de los nuevos vocales podría extenderse aproximadamente por 20 días. Esto permitiría cumplir los plazos antes del cierre de gestión de las actuales autoridades electorales.
Saucedo reiteró que el objetivo es establecer un calendario eficiente que permita la postulación, evaluación y designación sin dilaciones que pongan en riesgo la continuidad institucional del TSE. La etapa de convocatoria y revisión de méritos será uno de los puntos centrales.

Desde el propio Tribunal Supremo Electoral, el vocal Tahuichi Tahuichi recordó que los actuales miembros no pueden extender su gestión más allá del 19 de diciembre, fecha en la que culminan oficialmente seis años de mandato. Subrayó que la responsabilidad recae ahora en la Asamblea Legislativa.
El vocal insistió en que la transición debe realizarse con celeridad y apego a la norma, ya que el TSE requiere una directiva plenamente vigente para encarar los procesos electorales programados para 2025. Con la aprobación en grande, Diputados dio el primer paso para activar la renovación urgente del órgano electoral.

