
Bolivia ha alcanzado un nuevo hito tecnológico: el país cuenta con más líneas móviles activas que habitantes. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) y la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), existen 12.168.623 líneas móviles frente a una población de 11.365.333 personas, lo que significa una penetración superior al 100%. El uso del teléfono celular es prácticamente universal, con un 90,6% de los hogares que reportan tener al menos una línea móvil.

Los departamentos del eje central concentran la mayor cantidad de conexiones, con La Paz, Santa Cruz y Cochabamba a la cabeza. En contraste, Pando registra la cifra más baja con poco más de 124 mil líneas.

Este fenómeno de hiperconectividad refleja una transformación social profunda: el celular no solo se ha convertido en el principal medio de comunicación, sino también en la herramienta esencial para acceder a internet, servicios financieros y educación digital.
Comparando los datos de los censos de 2001, 2012 y 2024, la evolución es contundente. En 2001, apenas el 22,7% de los hogares tenía un celular, mientras que hoy más del 90% posee al menos una línea móvil. El crecimiento ha sido especialmente notorio en las zonas rurales, donde el 81,5% de los hogares ya cuenta con acceso a telefonía móvil, aunque persisten desigualdades en cobertura y calidad del servicio.
El hecho de que existan más líneas que personas no implica que cada boliviano tenga un celular. Muchos usuarios manejan dos o más chips de distintas operadoras —Entel, Tigo y Viva— para aprovechar promociones, separar actividades o mejorar la señal. Además, dispositivos como tablets, relojes inteligentes o sistemas de rastreo también utilizan chips móviles, incrementando las cifras totales.

A pesar de los avances, el desafío ahora es cerrar la brecha digital. Las áreas rurales siguen enfrentando dificultades en conectividad y velocidad de internet. Según el informe de la ATT, el 90% de los usuarios tiene servicio prepago y apenas el 10% pospago, lo que refleja un acceso aún condicionado por factores económicos. Además, más de un millón de líneas todavía operan con tecnología 2G, limitada frente a las redes 3G y 4G que ya alcanzan a 11 millones de usuarios.
El auge del internet móvil ha impulsado el comercio electrónico, la banca digital y los trámites en línea. El 68% de los hogares accede a internet a través de datos móviles, mientras que el servicio fijo solo alcanza al 38%, concentrado principalmente en las ciudades. Esta tendencia consolida al celular como el principal puente de conexión con el mundo digital en Bolivia.
Mientras tanto, el teléfono fijo vive su ocaso. Apenas el 8,2% de los hogares bolivianos conserva una línea tradicional, cifra que cae drásticamente en las áreas rurales. En números, se registran poco más de 340 mil líneas fijas activas en todo el país, una cifra que desciende año tras año. La revolución móvil ha marcado el fin de una era y el inicio de otra, donde la conectividad se mide en megas, datos y chips.

Vía: La Razón
