
Los cuatro aeropuertos principales de Moscú permanecieron cerrados durante varias horas este martes, luego de una segunda noche consecutiva de ataques con drones lanzados por Ucrania hacia la capital rusa. Según el alcalde Sergei Sobyanin, las defensas aéreas interceptaron 19 drones que se aproximaban desde distintas direcciones. Aunque no se reportaron víctimas, algunos restos cayeron en vías cercanas a la ciudad, generando preocupación en la antesala de las celebraciones por el Día de la Victoria.

El ataque coincide con los preparativos para los actos conmemorativos del fin de la Segunda Guerra Mundial en Moscú, a los que podría asistir el presidente chino Xi Jinping. Ante este contexto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió que no puede garantizar la seguridad de los visitantes internacionales durante el 9 de mayo en Rusia. “Ellos son responsables de su seguridad”, declaró, señalando la incertidumbre sobre las acciones futuras del Kremlin.
En paralelo, Ucrania también fue blanco de ataques rusos durante la noche. Al menos una persona murió en Odesa tras un bombardeo con drones, según el gobernador regional Oleh Kiper. Las explosiones dañaron varias infraestructuras y viviendas, provocando incendios. En Járkov, al menos cuatro personas resultaron heridas luego de que drones rusos impactaran locales comerciales, un centro comercial y zonas residenciales en distintos puntos de la ciudad.

Mientras las ofensivas aéreas escalan, Ucrania y Rusia mantienen posturas enfrentadas sobre un posible alto el fuego. Zelenski rechazó la propuesta rusa de una tregua unilateral de 72 horas entre el 7 y el 10 de mayo, calificándola de “teatral” y diseñada para simular un aislamiento roto por parte de Putin. El mandatario ucraniano aboga por una pausa más amplia y significativa.
Zelenski insistió en una propuesta respaldada por Estados Unidos: un alto el fuego de al menos 30 días como primer paso para avanzar hacia el fin de la guerra, que ya entra en su cuarto año. La propuesta subraya la necesidad de una desescalada real y sostenida, en contraste con lo que considera gestos simbólicos del Kremlin. Mientras tanto, el intercambio de ataques demuestra que la violencia sigue marcando el ritmo del conflicto.

Vía: Euronews
