
El alcalde de Tarija, Johnny Torres Terzo, inauguró este lunes una moderna Cámara Gesell, equipada con tecnología de última generación y valuada en aproximadamente 50 mil dólares.

La obra fue financiada en su totalidad por la organización Visión Mundial y está destinada a brindar un entorno seguro a niñas, niños y adolescentes víctimas de agresiones sexuales o violencia física, evitando que tengan contacto directo con sus agresores durante los procesos de investigación.

La infraestructura fue instalada en la Estación Policial Integral (EPI) del barrio Senac y, según Torres, cumple con los estándares internacionales más exigentes.
El alcalde explicó que la Cámara Gesell es un espacio dividido por un vidrio unidireccional que permite a fiscales, psicólogos y autoridades observar las entrevistas a los menores sin ser vistos, lo que asegura un entorno de confianza y reduce la revictimización.
“Podría compararse con cualquier cámara del mundo”, aseguró Torres, destacando que se trata de una instalación municipal que responde a la necesidad de fortalecer la atención a la niñez y adolescencia en situación de vulnerabilidad.
Por su parte, Roberto Orellana, representante de Visión Mundial en Tarija, destacó que este proyecto fue posible gracias al trabajo conjunto de cuatro instituciones clave: la Fiscalía Departamental, la Policía Nacional, el Gobierno Autónomo Municipal de Tarija y la propia ONG.
Cada entidad asumió un rol específico: el municipio adecuó los espacios, la policía facilitó la infraestructura de la EPI, Visión Mundial proveyó el equipamiento tecnológico y la Fiscalía se hará cargo de la administración y gestión de estos ambientes.

Orellana subrayó que la iniciativa responde a una sentida necesidad de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, que requería un espacio especializado para garantizar un mejor abordaje de los casos de violencia.
“Lo que hoy inauguramos no es solo infraestructura, sino una herramienta vital para la protección de los derechos de la niñez y adolescencia”, afirmó.
Con este paso, Tarija se suma a las ciudades que cuentan con espacios especializados para enfrentar de manera más humana y técnica los delitos que afectan a los sectores más vulnerables de la sociedad.

