
El director distrital de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en Tarija, Franz Rodríguez, informó que se realizan operativos de control en zonas fronterizas como Bermejo y el Chaco, con el objetivo de frenar el contrabando de Gas Licuado de Petróleo (GLP), donde una garrafa llegó a venderse hasta en 150 bolivianos.

Rodríguez explicó que en Bermejo se distribuyen alrededor de 500 garrafas diarias desde la planta engarrafadora de YPFB, de las cuales 200 están destinadas al área rural los fines de semana. Sin embargo, detectaron irregularidades en la compra masiva de hasta ocho garrafas por familia, lo que levantó sospechas de desvío al contrabando.
Para evitar estas prácticas, la ANH, en coordinación con la Policía, la Fuerza Naval, la Fejuve, el Comité Cívico y la Federación de Campesinos, determinó limitar la venta a un máximo de dos garrafas por familia, distribuidas directamente en los barrios y distritos. Esta medida permitió que el abastecimiento mejore y que el stock de GLP dure más tiempo en la región.
Asimismo, se habilitaron puestos oficiales de venta en YPFB, donde se garantiza el “precio y peso justo”, además de la verificación de que cada garrafa cumpla con las condiciones de seguridad. En el caso de Yacuiba, donde existen tres distribuidoras, y en Bermejo, con una sola, también se implementaron controles similares junto a los presidentes de barrio.

Según la autoridad, estas acciones redujeron considerablemente el contrabando y lograron que las garrafas permanezcan disponibles durante toda la jornada, cuando antes se agotaban en cuestión de horas. Rodríguez subrayó que los operativos preventivos continuarán de manera permanente en coordinación con las fuerzas del orden para asegurar el abastecimiento interno.
