
El presidente nacional de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB), Pascual Velásquez, afirmó que en el país existe un “acoso tributario” que afecta por igual a pequeños y grandes empresarios, incluyendo de manera particular al sector de la construcción.

Señaló que durante el anterior gobierno se utilizaron mecanismos impositivos como llamadas, visitas y notificaciones constantes para presionar e incluso, según él, extorsionar a empresas y profesionales que cumplen con sus obligaciones legales.

Velásquez explicó que uno de los principales problemas es la aplicación de multas duplicadas en plazos muy cortos, muchas veces derivadas de retrasos en el pago de impuestos que no siempre son responsabilidad del contribuyente.
Indicó que el propio Estado demora entre tres y cuatro meses en cancelar facturas presentadas por servicios prestados, mientras exige que los impuestos correspondientes sean declarados y pagados de inmediato, generando una carga financiera difícil de sostener.
El representante de la SIB consideró que sería bueno que el nuevo gobierno de elimine las multas acumuladas por causas administrativas o retrasos vinculados a pagos estatales tardíos. Añadió que esta medida responde a una necesidad largamente planteada por sectores productivos y profesionales que han debido invertir tiempo y recursos en defenderse de sanciones que califican como injustas o desproporcionadas.
En cuanto al régimen tributario del sector constructor, Velásquez aclaró que existe un único régimen impositivo aplicable a todos, pese a que la diversidad de actividades dentro del rubro demanda una normativa más flexible y ajustada a su realidad. Sin embargo, uno de los reclamos más recurrentes es la falta de una facturación universal, ya que muchas facturas de consumo —como las emitidas por restaurantes u hoteles— no son aceptadas para descargos, lo que limita su uso en la declaración impositiva.

Velásquez subrayó que la implementación de la facturación universal ayudaría a fortalecer la formalidad, incentivaría a la población a pedir factura en todos sus consumos y reduciría significativamente el espacio para el acoso tributario.
El ingeniero afirmó, que estas reformas serían clave para mejorar el entorno empresarial y permitir que los profesionales y las empresas se concentren en su trabajo, en lugar de defenderse permanentemente de la presión impositiva.

