
El Secretario Departamental de Finanzas Públicas y Planificación de la Gobernación de Tarija, Erich Montaño, informó que los ingresos por regalías que recibe el departamento continúan disminuyendo mes a mes, generando una situación crítica en las finanzas regionales.


En julio, la Gobernación esperaba percibir 23 millones de bolivianos, pero solo recibió 18,2 millones, lo que representa una caída de casi cinco millones con respecto al mes anterior.
Montaño explicó que el 51% de los ingresos mensuales deben ser destinados al pago de la deuda pública, mientras que el 34% se destina a salarios, beneficios y seguros sociales. Con estos compromisos fijos, solo queda un margen mínimo para gastos operativos de las distintas unidades administrativas, sociales y productivas, además de las subgobernaciones.
El secretario advirtió que no se cuenta con recursos para programas sociales claves como el Prosol o el sistema de salud departamental en este mes. Solo se han podido cubrir compromisos ya ejecutados como la canasta alimentaria, y se ha previsto un millón de bolivianos para transferencias a los municipios. El saldo restante es apenas de 936 bolivianos.

Finalmente, Montaño subrayó que esta crisis no se debe a una mala gestión, sino a la realidad económica que afecta tanto al departamento como al país. Aseguró que la Gobernación no oculta información y que, si la tendencia se mantiene, hasta diciembre se recibirán apenas 13 millones de bolivianos por mes, lo que hace inviable el cumplimiento de muchas obligaciones institucionales.
