El vicegobernador de Tarija, Gonzalo Ávila, informó que el documento —enviado de manera formal a la Presidencia del Estado junto a una solicitud de audiencia— prioriza temas críticos como salud, infraestructura y la recuperación de competencias departamentales. Destacó la urgencia de destrabar la burocracia en proyectos paralizados como el acelerador lineal para el hospital oncológico.

El Gobierno Autónomo Departamental de Tarija busca reconfigurar sus relaciones técnicas con el nivel central del Estado para dar solución a las demandas más urgentes de la región. El vicegobernador de Tarija, Gonzalo Ávila, informó sobre el estado y los alcances de la denominada “Agenda de Desarrollo” departamental, aclarando de forma enfática que esta propuesta no debe ser entendida como una plataforma de disputa o negociación política, sino como un instrumento técnico de articulación y coordinación institucional indispensable entre el ejecutivo tarijeño y el Gobierno nacional.

Ávila anunció que la gobernadora María René Soruco remitió de manera oficial el documento a la Sede de Gobierno, adjuntando una solicitud formal de audiencia directa con el primer mandatario del país.

«Es una agenda del departamento que tenemos que coordinar con el Gobierno nacional; contiene varios puntos, no es una agenda cerrada, sino que se sigue construyendo y alimentando. Queremos dejar en claro que esto no es una instancia de negociación, sino lo que nosotros priorizamos para el departamento. El día de hoy estamos remitiendo esta agenda al Presidente de la República a través de una carta firmada por la Gobernadora, donde además se solicita una audiencia para empezar a trabajar de manera conjunta y poner toda nuestra voluntad activa para encontrar resultados a problemas reales». — Gonzalo Ávila, Vicegobernador de Tarija.
Una propuesta multisectorial sin plazos fatales
De acuerdo con la explicación de la segunda autoridad departamental, el plan de trabajo estructurado por el gabinete técnico abarca diferentes áreas estratégicas que son consideradas de máxima prioridad para el desarrollo tarijeño, entre las que destacan salud, infraestructura, desarrollo productivo, turismo y la soberanía en cuanto al ejercicio de las competencias autonómicas.
El diseño del documento contempla lineamientos flexibles y de largo aliento:
- Construcción continua: Al no tratarse de un pliego cerrado, la agenda continuará recibiendo aportes de diferentes sectores para actualizar las necesidades del departamento.
- Sin plazos impositivos: El Ejecutivo aclaró que no se han fijado plazos fatales o conminatorios al nivel central, apostando por establecer canales de comunicación fluidos y permanentes.
- Articulación de niveles: Se buscará que el plan sirva de guía para coordinar tareas no solo con el Gobierno nacional, sino también con los diferentes niveles de gobierno subnacionales.
El freno al gasto centralista y el destrabe del acelerador lineal
Uno de los puntos más complejos y urgentes de la Agenda de Desarrollo radica en la defensa de la economía de la Gobernación a través de la recuperación de competencias efectivas. Ávila detalló que Tarija planteará formalmente dejar de financiar con recursos departamentales aquellos ítems o responsabilidades que corresponden estrictamente al nivel central del Estado, un factor que actualmente asfixia el presupuesto local.
Finalmente, el Vicegobernador puso como ejemplo de la ineficiencia centralista las trabas burocráticas que mantienen paralizado el equipamiento médico de alta complejidad en la región. Mencionó de manera específica el caso del acelerador lineal destinado al hospital oncológico de Tarija, un proyecto que arrastra retrasos administrativos en las oficinas de la sede de gobierno y que la Gobernación busca destrabar con urgencia a través de este espacio de coordinación directa con el Presidente.
«Son temas burocráticos del nivel central que no se resuelven y que nosotros estamos tratando de hacer de manera proactiva por el bien de la población», concluyó.
