
El exministro de Hidrocarburos de Bolivia, Álvaro Ríos, advirtió sobre el riesgo de una crisis energética si el país no aprueba una nueva Ley de Hidrocarburos que permita atraer inversiones y reactivar la exploración de gas y petróleo.
Ríos sostuvo que desde hace más de una década se viene planteando la necesidad de actualizar la normativa del sector para incentivar la perforación de nuevos pozos y ampliar las áreas de exploración energética.

Según explicó, en los últimos años el país ha registrado una caída sostenida en la producción de gas natural, petróleo y condensado, lo que refleja la falta de proyectos exploratorios de gran escala.
El exministro indicó que actualmente en Bolivia apenas se perforan entre cinco y seis pozos por año, una cifra que considera insuficiente para garantizar la reposición de reservas y la sostenibilidad del sector hidrocarburífero.

Como consecuencia de esta situación, el país depende cada vez más de la importación de combustibles para abastecer el mercado interno, lo que genera un impacto directo en las finanzas públicas.
De acuerdo con Ríos, Bolivia importa cerca del 90% del diésel que consume y entre el 50% y el 60% de la gasolina, cifras que evidencian la creciente dependencia de los mercados internacionales.
El exministro alertó además que el escenario podría agravarse en los próximos años si no se toman medidas estructurales en el sector energético.
En ese sentido, advirtió que Bolivia podría comenzar a importar gas licuado de petróleo (GLP) en el corto plazo y que entre 2028 y 2029 incluso podría verse obligada a importar gas natural.
Ríos señaló que el país paga precios internacionales por los combustibles que compra en el exterior, mientras que la producción interna enfrenta limitaciones por la falta de incentivos para nuevas inversiones.
Finalmente, sostuvo que una nueva ley debe generar seguridad jurídica, reglas claras y condiciones atractivas para las empresas privadas, ya que serán ellas las encargadas de financiar la exploración y el desarrollo de nuevos proyectos energéticos.
Vía: Red UNO
