
El excomandante de la Policía Boliviana, Rómulo Delgado, denunció que durante su gestión recibió presiones y pedidos irregulares de parte de dirigentes del MAS, incluidos el entonces líder de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi. Según su relato, estas solicitudes iban desde cambios de destino de jefes policiales hasta requerimientos de dinero y pasajes aéreos.

Delgado hizo estas revelaciones después de que Huarachi fuera aprehendido por enriquecimiento ilícito y posteriormente enviado con detención preventiva por seis meses a la cárcel de San Pedro.

Las declaraciones del excomandante reavivan cuestionamientos sobre las relaciones entre sectores sociales afines al MAS y el mando policial durante los últimos años.
El exjefe policial recordó un episodio de 2019, cuando una mujer llegó a su despacho asegurando representar a Huarachi y pidiendo el cambio de destino de dos jefes policiales. Delgado sospecha que la mujer tenía una relación sentimental con el entonces dirigente y decidió detenerla al considerar irregular su solicitud.
Tras el incidente, Huarachi lo llamó para pedirle que “no haya problemas”, admitiendo que él había enviado a la mujer, pero sugiriendo que desconocía que ella gestionaría movimientos dentro de la institución. Delgado reiteró que él mantenía una política clara: no aceptar cambios de destino sin justificaciones válidas y sin ningún tipo de cobro, a diferencia —sostiene— de prácticas heredadas de gestiones anteriores.
El excomandante también aseguró que las presiones no provenían únicamente de Huarachi, sino de otros dirigentes del MAS y de organizaciones sociales. De acuerdo con su denuncia, estas personas influían en traslados de policías y aparentemente cobraban por facilitar dichos movimientos, ejerciendo un control paralelo y ajeno a la normativa institucional.

Delgado relató además que, en otra ocasión, un dirigente del MAS de apellido García le solicitó dinero para pasajes aéreos, argumentando que debían trasladarse a un congreso. El excomandante rechazó la petición indicando que el presupuesto policial solo permite cubrir viajes de funcionarios en misión oficial, y no de líderes de organizaciones políticas o sociales.
Finalmente, Delgado afirmó que estos pedidos se justificaban para los dirigentes bajo el argumento de que “anteriores comandantes sí los ayudaban”, lo cual, según su testimonio, evidencia un patrón de favores y beneficios indebidos que había sido normalizado en la relación entre mandos policiales y sectores vinculados al MAS.

Vía: Los Tiempos
