Europa resiste como la región menos corrupta, pero alerta por estancamiento y retrocesos internos

La Unión Europea (UE) se mantiene como la región con menores niveles de corrupción a nivel mundial; sin embargo, su avance en la lucha anticorrupción se ha estancado en la última década, según el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 publicado por Transparencia Internacional.

El informe revela que la media mundial cayó a un mínimo histórico de 42 puntos sobre 100, mientras que la UE alcanza un promedio regional de 62. No obstante, desde 2012, trece países de Europa Occidental y del bloque comunitario han retrocedido de manera significativa y solo siete lograron mejoras sustanciales.

Hungría y Bulgaria aparecen como los Estados miembros con peores resultados, ambos con 40 puntos, seguidos por Rumanía con 45. Transparencia Internacional advierte que la erosión de los controles institucionales en Hungría ha creado un escenario de alto riesgo para prácticas corruptas.

Flora Cresswell, asesora regional de Transparencia Internacional para Europa, señaló que factores como la falta de libertad de prensa, el debilitamiento del poder judicial y del Estado de derecho incrementan el riesgo de corrupción, especialmente en el gasto público.

En contraste, los países nórdicos lideran el ranking dentro de la UE. Dinamarca encabeza la lista con 89 puntos, seguida de Finlandia con 88 y Suecia con 80, consolidándose como referentes regionales en transparencia y rendición de cuentas.

El informe también identifica tendencias de retroceso en otros Estados miembros. Eslovaquia obtuvo 48 puntos tras campañas gubernamentales contra su agencia independiente de denuncias, lo que debilitó la capacidad de investigar y sancionar la corrupción.

Francia, con 66 puntos, y Suecia, con 78, registraron descensos asociados a problemas en la aplicación de sanciones y escándalos de integridad. Los Países Bajos también retrocedieron hasta 78 puntos, en parte por la falta de modernización de sus marcos anticorrupción.

Cresswell destacó que algunos países han quedado rezagados en normas clave como la transparencia del lobby y la financiación política. En contraste, los Estados bálticos mejoraron sus puntuaciones gracias a estrategias anticorrupción más eficaces y mayor transparencia en datos sobre grupos de presión y beneficiarios reales.

En respuesta a estos desafíos, la UE aprobó en diciembre de 2025 su primera Directiva Anticorrupción, que armoniza definiciones y sanciones penales y exige estrategias nacionales y reportes anuales. No obstante, Transparencia Internacional considera que el texto carece de ambición, ya que no impone obligaciones estrictas en áreas clave. La directiva se prevé adoptar en marzo, y los Estados miembros tendrán dos años para incorporarla a su legislación.

Vía: Euronews

Scroll al inicio