
La región del Chaco tarijeño enfrenta un preocupante incremento de hechos violentos, luego de que la Policía reportara al menos tres casos recientes vinculados a balaceras y portación ilegal de armas de fuego.

El episodio más grave ocurrió en Villa Montes, donde un ciudadano peruano de 54 años fue acribillado mientras se encontraba dentro de su vehículo junto a su pareja, en un ataque ejecutado por dos sujetos en motocicleta.

Producto del hecho, la víctima falleció y su acompañante resultó herida, mientras que los autores se dieron a la fuga, aunque horas después la Policía logró la aprehensión de tres sospechosos y continúa en la búsqueda de un cuarto implicado.
Las autoridades señalaron que existen contradicciones en las declaraciones de los familiares del fallecido, quienes incluso proporcionaron identidades distintas, lo que fue interpretado como un posible intento de obstaculizar la investigación.
Inicialmente se manejó la hipótesis de robo, pero fue descartada al encontrarse intacto el teléfono celular de la víctima, lo que refuerza la teoría de un posible ajuste de cuentas vinculado a actividades ilícitas.
Días antes, en la misma ciudad, un operativo policial permitió la captura de siete personas que realizaban disparos desde un vehículo, encontrándose en su poder armas de fuego y varios motorizados sin placas.

En Yacuiba, otro hecho violento derivó en un enfrentamiento armado entre efectivos policiales y presuntos delincuentes, dejando a un ciudadano argentino herido y bajo custodia, mientras sus cómplices lograron escapar.
Las investigaciones apuntan a que estos hechos estarían relacionados con redes delictivas que operan en zonas fronterizas, donde la circulación de drogas y armas es constante debido a la vulnerabilidad territorial.
Autoridades advierten que esta situación no es aislada, ya que regiones como Santa Cruz y el trópico de Cochabamba también registran hechos similares, asociados a disputas entre organizaciones criminales.

Ante este panorama, la Policía intensifica operativos y pide colaboración ciudadana, mientras crece la preocupación por una posible expansión del crimen organizado en el sur del país.
Vía: El País, Tarija
