Es urgente: El proyecto Carrizal es clave para evitar una futura crisis energética y determinante para el riego en el Chaco

El técnico de la comisión cívica impulsora del proyecto Carrizal, Daniel Trigo, advirtió sobre la necesidad urgente de ejecutar esta iniciativa hidroeléctrica ante la posibilidad de que Bolivia enfrente una crisis energética en los próximos años. Según explicó, el país podría quedarse sin capacidad suficiente para generar electricidad debido al agotamiento del gas, por lo que consideró que el proyecto Carrizal podría convertirse en una alternativa estratégica para garantizar energía y desarrollo productivo.

Trigo sostuvo que la obra no solo beneficiaría al país en materia energética, sino que también transformaría al Chaco tarijeño mediante la implementación de al menos 50 mil hectáreas bajo riego. Señaló que este impacto permitiría fortalecer la producción agrícola y generar nuevas oportunidades económicas para la región, afirmando que “el Chaco florecería” con la ejecución del proyecto.

El representante cívico recordó que el estudio técnico fue elaborado y presentado en 2018 y actualmente se encuentra en manos de ENDE. Indicó que la inversión estimada asciende a 1.300 millones de dólares e incluye la construcción de la presa, túneles de elevación, casa de máquinas, subestaciones, líneas de transmisión y caminos de acceso tanto nuevos como rehabilitados.

Asimismo, explicó que el proyecto contempla importantes obras de infraestructura vial, entre ellas el mejoramiento de 67 kilómetros de caminos y la construcción de otros 51 kilómetros para acceder a las zonas de presa y casa de máquinas. También mencionó que el estudio para el sistema de riego fue licitado por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, aunque admitió que no cuentan con información actualizada sobre sus avances.

Trigo reconoció que el presupuesto inicial deberá ser actualizado debido al incremento de costos registrado en los últimos años, principalmente por la subida del dólar, materiales de construcción, mano de obra e insumos. Como ejemplo, señaló que el precio del cemento prácticamente se duplicó desde 2018, reflejando el impacto económico que tendría actualmente la ejecución de una obra de esa magnitud.

Finalmente, aseguró que el principal desafío ahora es la voluntad política para viabilizar el financiamiento del proyecto. Alertó que hacia 2030 Bolivia podría verse obligada a importar gas a precios elevados, situación que pondría en riesgo la generación eléctrica nacional. Por ello, insistió en que la hidroeléctrica Carrizal representa una solución estratégica tanto para enfrentar la futura crisis energética como para impulsar el desarrollo productivo del sur del país.

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