Dreame, el fabricante chino conocido por sus aspiradoras y dispositivos de cuidado personal, ha dado un giro estratégico: ya no busca ser la “Dyson china”, sino consolidarse como uno de los grandes del ecosistema tecnológico junto a Xiaomi y Huawei. La compañía planea expandir su influencia más allá del hogar conectando todos sus productos mediante un smartphone propio, el Dreame E1.
El Dreame E1 se filtró recientemente en la base de datos europea EPREL con el nombre ‘W5110’. Aunque aún no se han revelado todos los detalles, se espera que cuente con una pantalla AMOLED de 6,67 pulgadas, cámara principal de 108 megapíxeles, batería de 4.850 mAh con carga de 33 W y hasta siete años de actualizaciones del sistema, cumpliendo con los requerimientos de los reguladores europeos.

Este lanzamiento representa el primer paso de Dreame hacia el control de un ecosistema completo de dispositivos, desde aspiradoras y robots cortacésped hasta electrodomésticos conectados, siguiendo la estrategia que Xiaomi consolidó en más de una década. La visión es clara: que el móvil sea el centro de control de todos los aparatos del hogar.
La relación histórica con Xiaomi explica gran parte del éxito de Dreame. La empresa comenzó como parte del ecosistema Xiaomi, lo que le permitió crecer rápidamente gracias al acceso a distribución, visibilidad de marca y confianza del consumidor. Esta colaboración ayudó a Dreame a posicionarse como uno de los principales fabricantes de aspiradoras robot, con un 11,3% de cuota de mercado, solo por detrás de Roborock y Ecovacs.
El ascenso de Dreame ha sido meteórico, especialmente en Europa, donde reporta un fuerte crecimiento en ingresos durante la primera mitad del año. Su expansión incluye televisores, aires acondicionados, lavavajillas, electrodomésticos de cocina, iluminación inteligente y accesorios, consolidando un ecosistema doméstico completo.
El CEO de Dreame ha sido explícito: la meta es convertirse en uno de los tres “tigres” de la tecnología de consumo en China, compitiendo directamente con Huawei y Xiaomi en el control integral de dispositivos inteligentes y fidelización de clientes. La estrategia se centra en ofrecer tecnología competitiva a buen precio, generando lealtad de marca y expandiendo el ecosistema.
Dreame invierte fuertemente en innovación, con 5.000 empleados, el 60% dedicados a investigación y desarrollo, y un 7% de los ingresos anuales destinados a I+D. Esta apuesta evidencia que la empresa no solo quiere crecer, sino redefinir su rol en el mercado global de tecnología conectada.
Con su primer smartphone, Dreame aspira a ser el cerebro central de su ecosistema, replicando el modelo Xiaomi y consolidando su ambición: dejar atrás la etiqueta de “Dyson china” para convertirse en la nueva gran potencia tecnológica del país asiático.
Vía: Xataka
