
Las disidencias de las Farc, lideradas por alias «Iván Mordisco», anunciaron un paro armado en el departamento colombiano del Guaviare, el cual se desarrollará entre el lunes 16 y el sábado 21 de junio. La medida fue comunicada mediante una misiva difundida en redes sociales, en la que el grupo armado ilegal justifica la acción ante la supuesta colaboración entre fuerzas de seguridad estatales y la estructura rival liderada por alias «Calarcá».

La ofensiva se enmarca en una creciente confrontación entre ambas facciones armadas que operan en la región, mientras el Gobierno de Gustavo Petro mantiene silencio ante la escalada de violencia. El Bloque Amazonas del Estado Mayor Central (EMC) ordenó la prohibición total de movilidad durante cinco días y anunció que, tras el paro, se impondrá un toque de queda con estrictas restricciones.
Entre las disposiciones impuestas se incluye la restricción de movimiento entre las 6:00 p.m. y las 6:00 a.m., la prohibición del uso de cascos para motociclistas, la exigencia de portar placas y documentos actualizados en los vehículos y la imposibilidad de circular con vidrios cerrados o carpas, salvo en condiciones de lluvia. Estas restricciones, según el comunicado, exceptúan únicamente el transporte fluvial humanitario por las inundaciones recientes en la zona.
El grupo insurgente también acusó a las fuerzas militares y policiales de proteger a la estructura de «Calarcá» y de participar en actos de extorsión, desapariciones y robos que afectan a la población civil. En su comunicado, advirtieron a los habitantes sobre mantener distancia de vehículos armados y evitar cercanías con guarniciones militares o campamentos armados, recomendando incluso la evacuación de viviendas si hay presencia cercana de estos actores.

El Guaviare, golpeado además por emergencias climáticas, atraviesa un contexto de inseguridad crítica. El pasado 27 de abril se registró una emboscada mortal contra militares, con saldo de cinco fallecidos. A pesar de este panorama, el Gobierno colombiano aún no se ha pronunciado oficialmente sobre el paro armado ni sobre las graves acusaciones lanzadas por el EMC, lo que ha generado preocupación e incertidumbre entre los habitantes de la región.

Vía: Infobae
