
El director de la Casa de la Cultura de Tarija, Mike Figueroa, denunció que la Gobernación departamental ha incumplido con la asignación de recursos económicos que le corresponden por ley para el funcionamiento de esta institución cultural.

Señaló que, pese a existir normativas nacionales y departamentales que respaldan la entrega de fondos, el apoyo económico ha sufrido una drástica reducción en los últimos años. En 2021 se asignaron 1.270.000 bolivianos, pero en 2023 la cifra cayó a 500.000 y para este 2024 solo se han comprometido 200.000, de los cuales ni siquiera se ha desembolsado la totalidad.
Figueroa detalló que, de esos 200.000 bolivianos, solo 100.000 fueron entregados y destinados exclusivamente al Festival “Abril en Tarija”, cuyo financiamiento también está respaldado por una ley nacional que establece un apoyo de 75.000 dólares. Sin embargo, el presupuesto recibido no cubre otros gastos fundamentales como el pago de salarios a los cuatro funcionarios de la institución, quienes continúan impagos.
El director lamentó que la difícil situación económica haya obligado a aceptar ese monto, pero aclaró que no es suficiente para sostener las operaciones regulares de la Casa de la Cultura.
El director también expuso que se presentó un POA (Plan Operativo Anual) por un monto de 683.000 bolivianos, el cual fue avalado por la Asamblea Legislativa Departamental. Esta instancia incluso instruyó al Ejecutivo departamental a garantizar los recursos necesarios, en el marco de la concurrencia financiera entre la Gobernación, la Universidad Juan Misael Saracho y el Gobierno Municipal.
Figueroa reconoció que tanto la universidad como el municipio están cumpliendo con sus aportes, pero criticó duramente a la Gobernación por no seguir el mismo camino.

Figueroa respondió a recientes declaraciones de la directora de Cultura de la Gobernación, María Lourdes Vaca, aclarando que existe una confusión entre la Casa de la Cultura y la Casa Dorada.
Finalmente, aseguró que la Casa de la Cultura es una institución autónoma y no cuenta con personal dependiente de la Gobernación. También indicó que, pese a administrar gran parte del edificio, no se cobra a los artistas ni al público por las actividades que se realizan, y desafió a cualquiera que afirme lo contrario a presentar pruebas públicas.

