
El desborde del Río Grande provocó una emergencia en el departamento de Santa Cruz, donde más de 1.600 familias resultaron afectadas por las intensas lluvias que azotan la región en los últimos días.
El representante del Viceministerio de Defensa Civil en Santa Cruz, Marco Rivero, confirmó que el municipio de Cabezas es uno de los más golpeados por la crecida del río.

Según el reporte oficial, al menos 72 comunidades fueron impactadas por el desborde, generando importantes pérdidas en la producción agrícola y daños en viviendas.
Las evaluaciones preliminares indican que unas 1.765 hectáreas de cultivos resultaron afectadas por las inundaciones, comprometiendo la producción de varias familias dedicadas a la actividad agrícola.

Además, se reportó que 73 viviendas sufrieron daños por el ingreso de agua, mientras que el número de familias afectadas asciende a 1.672.
De ese total, alrededor de 800 familias fueron catalogadas como damnificadas, debido a que perdieron gran parte de sus bienes o quedaron en condiciones vulnerables tras el desastre.
Ante la emergencia, el Gobierno activó acciones de apoyo y coordinó con las Fuerzas Armadas de Bolivia el despliegue de efectivos para asistir a la población.
En ese marco, el regimiento Marzana movilizó a 86 militares para colaborar con las familias en la evacuación de pertenencias y brindar apoyo en las zonas más afectadas.
Las autoridades no descartan recurrir al apoyo aéreo para evacuar a comunidades que puedan quedar aisladas por las inundaciones o por el deterioro de los caminos.
Por otra parte, la Administradora Boliviana de Carreteras informó el cierre de varios tramos viales, entre ellos la ruta entre Santa Cruz de la Sierra y Abapó, además del tramo La Angostura – Samaipata, debido a derrumbes, caída de rocas y deslizamientos provocados por las persistentes lluvias.
Vía: El Deber
