El presidente de las Juntas Escolares, Franklin Arancibia, reveló que microempresas de la Alimentación Complementaria Escolar son condicionadas a entregar dinero, sillas, poleras y trofeos a cambio de contratos. El sector advierte que se está jugando con el presupuesto de la nutrición infantil.

Un presunto e indignante esquema de corrupción y condicionamiento ilícito salió a la luz pública en el ámbito educativo de la capital. El presidente de las Juntas Escolares de Tarija, Franklin Arancibia, denunció formalmente haber recibido una serie de observaciones y denuncias respaldadas por parte de microempresas proveedoras del programa de Alimentación Complementaria Escolar (desayuno escolar). Según las acusaciones, en algunas unidades educativas se está supeditando la firma de contratos y el volumen de los pedidos a la entrega de dádivas y aportes económicos.

Arancibia detalló con preocupación la naturaleza de las exigencias que algunos administradores escolares imponen a las empresas interesadas en dotar los alimentos. «En algunos casos les están pidiendo una silla por mes. Si el proveedor va a brindar el servicio durante los 10 meses del calendario escolar, en total tiene que entregar 10 sillas. En otros casos les exigen trofeos, poleras y hasta montos de dinero en efectivo; eso es un condicionamiento directo», fustigó la autoridad de los padres de familia.

Comités de Gestión bajo la lupa por falta de transparencia
El dirigente escolar explicó que estas irregularidades presuntamente se están suscitando al interior de determinados Comités de Gestión de los establecimientos, los cuales tienen la tuición legal de evaluar y adjudicar el beneficio alimentario. De acuerdo con la normativa vigente, dichos comités están compuestos de forma mixta por el director del colegio, dos profesores, el presidente de la junta escolar y dos padres de familia.
«Insto a los comités de gestión a actuar con la transparencia debida. No debemos condicionar y no debemos jugar con los dos bolivianos que contempla la alimentación complementaria de nuestros hijos. Esto es el colmo; conversar con los proveedores nos confirma que en estas anomalías están involucrados directamente algunos directores y algunos profesores. Eso es jugar con la nutrición infantil y no lo vamos a permitir» — Franklin Arancibia, Presidente de las Juntas Escolares de Tarija.
Pruebas en mano y pedido de intervención municipal
El representante sectorial aseguró que las denuncias no son meras especulaciones, puesto que la información proviene tanto de las microempresas afectadas como de padres de familia de base que lograron escuchar y constatar los cobros irregulares. Para sustentar las acciones legales e institucionales posteriores, Arancibia confirmó que ya cuenta con pruebas materiales contundentes, incluyendo mensajes de texto y audios de las conversaciones donde se establecen los chantajes comerciales.
Ante la gravedad del escenario, la dirigencia de las Juntas Escolares anunció que solicitará de manera formal e inmediata una reunión de emergencia con el Gobierno Autónomo Municipal de Tarija y las instancias técnicas que correspondan. El objetivo del encuentro será exponer los elementos probatorios recaudados, identificar plenamente a los directores y docentes implicados, y activar las sanciones administrativas y penales respectivas para frenar los abusos dentro de las aulas.
